3/12/16

VOLCAN HUDSON EN ALERTA AMARILLA

El Hudson es un volcán chileno ubicado a 15 kilómetros del océano Pacífico, en la zona de los canales patagónicos y a 137 kilómetros al sur de Coyhaique, capital de la Región de Aysén. 

Corresponde al centro más meridional de la zona volcánica sur de los Andes. Se encuentra activo desde hace al menos 1,5 millones de años y dada su remota ubicación, fue reconocido como volcán sólo en la década de los 70, cuando en 1971 entró en actividad y destruyó por completo el valle Huemules.

Su actividad durante el Holoceno ha estado marcada por erupciones explosivas, entre las que se reconoce una de las mayores ocurridas en los Andes durante este período. Es una caldera volcánica activa de estratos que alcanza una altitud de 1.905 msnm con un cráter principal de 500 metros de diámetro. Posee un diámetro basal de 24 kilómetros que termina en una meseta de 3 kilómetros. Al interior de su caldera posee un glaciar que drena hacia el noroeste por el valle del Río Huemules. Su última erupción data del 8 de agosto de 1991, una de las mayores ocurridas durante el siglo XX en el mundo entero, sólo superada en magnitud, por otro volcán chileno, el Quizapu, en 1932. 

En 1991 la columna eruptiva alcanzó 18 km de altura. Expulso de 4 y 6 Km3 de material piroclásticos, cubriendo 100.000 kilómetros cuadrados del territorio patagónico. Las cenizas depositadas alcanzaron espesores variables de entre 5 y 120 cm. El material particulado fino llegó a lugares tan distantes como las Islas Malvinas y Australia. Las ciudades más afectadas fueron: Coyhaique, Puerto Aysén, Puerto Chacabuco, Villa Cerro Castillo, Chile Chico y alrededores del lago General Carrera, por el lado chileno y Perito Moreno -la ciudad y no el glaciar- y Los Antiguos, por el lado argentino. 

El Hudson ostenta un portentoso curriculum de desastres. De muchos de ellos no existe registro, razón por lo cual, gran parte de la población solo recuerda la violenta erupción de 1991 y la crisis del 2011. Es quizás por ello, que cuando SERNAGEOMIN (Servicio Nacional de Geología y Minería) y su Red Nacional de Vigilancia Volcánica, a través de su Observatorio Vulcanológico de los Andes del Sur (OVDAS) emite la alerta Amarilla para el Hudson, cerca de la medianoche del 1/12/2016, la información causa alarma y preocupación en la población. 

En ella se señala que: "aunque la tasa de ocurrencia de sismicidad asociada al sistema volcánico del Hudson se ha mantenido en niveles habituales y similares a los periodos anteriores, la magnitud de los eventos de mayor energía se han incrementado progresivamente durante los últimos meses. Los eventos registrados en las últimas semanas se relacionan espacialmente con la fuente sísmica que estuvo activa durante la crisis volcánica del año 2011. Considerando que la dinámica interna del sistema volcánico varió y que la magnitud de la sismicidad se encuentra por encima de su nivel base, se cambia la alerta técnica de NIVEL VERDE a AMARILLO, agregando que esta permanecerá activa mientras las condiciones se mantengan". 

Sobre el particular, el director de la Oficina Regional de ONEMI, Siri Bravo, precisó que hasta ahora, si bien "no hay manifestaciones visuales, la población no han percibido ruidos, ni movimientos sísmicos, ni se aprecian fumarolas mayores u olores extraños”, hay que tener presente que "esta es una alerta técnica, que surge de sensores ubicados en la periferia de los volcanes"... Si bien la población no ha percibido cambios evidentes en torno al volcán, una vez emitida la alerta, en forma automática estamos obligados a activar los protocolo de protección civil para las comunas de Aysén, Río Ibáñez y Chile Chico, que son las que enfrentarían el mayor riesgo, por la proximidad al volcán.

¿Cómo se genera una alerta técnica?... 

Las estaciones de vigilancia y nodos de transmisión de datos, instalados en el perímetro de los volcanes más activos y peligrosos del país, se conectan al observatorio vulcanológico del Sur (OVDAS), que es la entidad responsable, en Chile, de la vigilancia y monitoreo volcánico. Sobre la base de información histórica del comportamiento de los volcanes, se elabora una Línea de Base o perfil de su condición habitual y más estable, de aquella que no representa riesgos para la población, independientemente que este en reposo, que presente actividad sísmica, fumarolas, emisión de vapor, cenizas u otra manifestación. Esa será su línea de base o las características propias del volcán. Cuando los sensores detectan cambios en su comportamiento o una actividad inusual, que está fuera de ese estado habitual, Sernageomin emite un informe. Estas alertas, no necesariamente -al menos en este nivel e incluso en mayores- son el presagio de una catástrofe o erupción inminente y devastadora, aun cuando pudiese derivar hacia ella. Sólo es un indicador de que el "equilibrio dinámico" que habitualmente presenta del sistema volcánico, está presentando una actividad inusual, que merece mayor atención y un monitoreo más exhaustivo para evaluar y tomar medidas de protección para la población, de acuerdo a como evoluciona el evento. 

La vigilancia se realiza principalmente mediante la generación de diferentes niveles de alerta, que se identifican por colores (Verde: tranquilidad; Amarilla: alerta; Roja, alarma) las que entregan un marco de acción a las entidades encargadas de la protección de la población. En nuestro caso, esta función le corresponde a ONEMI (Oficina Nacional de Emergencia), que debe cumplir ciertos protocolos, dependiendo del nivel de alerta. 

En la actualidad varios volcanes nacionales están en estado de alerta amarilla: Copahue, Planchón-Peteroa, Nevado de Chillan y ahora el Hudson. Este último se reactivó en Octubre de 2011, con la aparición de al menos tres nuevos cráteres en el glaciar que anida la caldera, emisión de pequeñas columnas eruptivas y de gases, desencadenándose una alerta Roja, sin que esta derivase en un desastre como el ocurrido durante la erupción de 1991. Es más, en este estado de alerta pueden permanecer meses y años. Por ejemplo el volcán Planchón-Peteroa  tiene alerta Amarilla desde el 22 de enero de 2016. ¿Se estabilizo ahí? ¿Ese será su nuevo perfil? ¿Incrementará su actividad? No se sabe. Mientras tanto se mantiene su vigilancia... Por ello, el llamado es a aprender a convivir con los volcanes, MANTENER LA CALMA e informarse sobre el plan de emergencia volcánica, en caso de que hubiese una contingencia mayor. 
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2/12/16

ALARMA EN AYSÉN POR MUERTE DE HUEMULES

La Región de Aysén, por su vasta extensión y baja densidad poblacional, se ha convertido en el refugio natural del Huemul. Una especie heráldica, endémica de Chile y Argentina que está en peligro de extinción no solamente por la destrucción u ocupación de su hábitat, el hostigamiento y ataque de perros, la caza ilegal, la conducción irresponsable de quienes transitan por la Carretera Austral -que cruza parques y reservas naturales- a alta velocidad y los atropellan y matan, sino también, porque al parecer -sin confirmación de exámenes de laboratorio- la población de huemules estaría siendo afectada por una enfermedad trasmitida desde el ganado doméstico. 

Según algunas proyecciones, la población de Huemules ascendería a unos 1.200 ejemplares, de los cuales entre el 70 a 80% se encuentra en esta región. La reciente muerte de dos de ellos en la Reserva Nacional Cerro Castillo, podría ser causada por la misma bacteria que causa la Linfoadenitis Caseosa en rumiantes menores (ovinos y caprinos). 

Esta es una enfermedad de distribución mundial. Fue descrita por primera vez en el año 1888. Se presenta con mayor frecuencia en rebaños de ovinos y caprinos. Es común en países como Australia, Canadá, Estados Unidos, Nueva Zelanda o Argentina, no obstante ello, afecta a equinos -principalmente a vasos linfáticos y raramente a los ganglios- bovinos en bajo porcentaje, a cérvidos como el huemul o camélidos como el Guanaco, Llama, Alpaca, Vicuña y eventualmente, al hombre (zoonosis), en cuyo cayo es considerada una enfermedad laboral, circunscrita a la población vinculada a actividades ganaderas y plantas faenadoras. 

Entre las enfermedades infecciosas, presentes en rebaños que forman parte del extenso listado de aquellas cuya presencia debe obligatoriamente denunciada al SAG (Servicio Agrícola Ganadero), como es la Fiebre Aftosa, Carbunclo Bacteridiano y Sintomático, Triquinosis, Peste Porcina, Brucelosis, Hidatidosis, por nombrar algunas, se encuentra, desde el año 1937, la linfoadenitis caseosa (Decreto Nº 644 ). 

En Chile, es común en explotaciones del extremo sur del país -Regiones XI y XII, Patagonia- que coincide con ser la zona de mayor densidad ovina. Esta enfermedad de carácter crónico, de baja mortalidad pero alta morbilidad (número de individuos enfermos) lamentablemente no ha logrado motivar a los productores ganaderos para controlarla, subvalorando las pérdidas que ella genera, en términos de productividad y acostumbrándose a su presencia como una cosa muy natural o porque en definitiva no la reconocen como una enfermedad. 

La linfoadenitis caseosa (LAC) o pseudotuberculosis, es causada por una bacteria (Corynebacterium pseudotuberculosis, también conocida como bacilo de Preisz-Nocard -sus descubridores- o Corynebacterium ovis). Es una enfermedad infectocontagiosa supurativa de tipo crónico, que se caracteriza por producir áreas necróticas o purulentas de tipo caseoso (masa amorfa, granular, parecida al queso) a nivel ganglionar; abscesos en diferentes órganos como pulmones, hígado y riñón; decaimiento generalizado, animales flacos y débiles, de producción menguada. En machos es común encontrar afecciones testiculares, (epididimitis, orquitis, escrotitis) que fácilmente se confunden en el animal vivo, con las lesiones producidas por Brucella ovis. Habría que agregar también, cuadros purulentos no capsulados afectando articulaciones, órganos y cavidades. Finalmente señalar que: los casos graves derivan en la muerte del animal como consecuencia de la exotoxina (fosfolipasa D) que produce la bacteria, que posee una alta capacidad hemolítica y necrótica. 

Esta es una bacteria anaerobia facultativa, Gram positiva, sin motilidad, que no forma esporas. Es excretada principalmente a través de las heces y permanece activa por varios meses, aún a temperaturas bajo cero. Es destruida rápidamente por los rayos del sol y por exposición a temperaturas de 58°C durante 10 minutos, así también por desinfectantes de uso común, aun cuando puede sobrevivir hasta 8 meses en el suelo, en corrales sobre superficies de madera, paja, heno o adherida a alambradas o vegetación durante semanas y meses en condiciones húmedas y frías, si no se desinfecta. 

Los antibióticos (muy sensible a ampicilina, cloranfenicol, eritromicina y penicilina G, menos sensible a la neomicina y tetraciclina) son efectivos solo en cultivos “in vitro” (laboratorio) a excepción de la estreptomicina, sin embargo en animales vivos los resultados son relativos, debido a la incapacidad de éstos de penetrar en los focos de infección (ganglios caseificados o abscesos) generalmente protegidos por capas fibrosas o por áreas de necrosis o purulentas, por lo que el éxito del tratamiento es limitado. La intervención quirúrgica para extirpar ganglios o abrir abscesos y drenarlos, no es fácil y requiere la intervención de personal calificado (veterinarios) y un régimen de confinamiento para su ejecución, siendo particularmente complejo  en aquellos animales silvestres como es el caso del Huemul, que se encuentra en áreas de difícil acceso e incluso de difícil localización. Por ello estos tratamientos se realizan sólo a nivel de animales de alto valor y excepcionalmente en otros casos. 

El contagio, en el caso de los ovinos, se produce por heridas no desinfectadas o tratadas inadecuadamente. Marcas, castraciones, corte de cola, esquila y actividades propias de la ovejería. Ocasionalmente es producido por heridas generadas por alambradas, espinas, ramas, troncos u otras enfermedades que afecten a la piel y dejan heridas expuestas, facilitando su contagio. En consecuencia, una forma de evitar su difusión, es desarrollar un plan de manejo sanitario adecuado en los planteles ovejeros. Es decir, un plan de higiene. Desinfectar los utensilios empleados, antes, durante y después de su utilización. Desinfectar pabellones de esquila y corrales. Tratar adecuadamente cualquier tipo de heridas, como condición básica y necesaria para su control. 

Entre las vacunas disponibles para inmunización de ovinos y caprinos se encuentran la vacuna USDA (Nacional Animal Disease Center, Ames, IA USA) que contiene pared celular de Corynebacterium pseudotuberculosis no viable con o sin muramyl dipéptido y la vacuna GlanvaCTM6 (CSL Limited, Nueva Zelanda), que es una vacuna multicomponente que incluye antígenos ultrafiltrados de C. pseudotuberculosis, Clostridium perfringens tipo D, Clostridium tetani, Clostridium novytipo B, Clostridium septicum y Clostridium chauvoei.  

Ambas vacunas, de probada efectividad en ovinos y caprinos, no han sido probadas en Huemules, aun de confirmarse que el agente causal sea Corynebacterium pseudotuberculosis. Son especies diferentes. Por ello, el SAG se encuentra evaluando en Nueva Zelanda información que pudiese de ser utilidad para curar y prevenir este tipo de patologías que se están presentando en huemules.
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30/10/16

DOS MODERNAS NAVES CONECTAN CARRETERA AUSTRAL

AGIOS
La Carretera Austral, en su parte norte, en el tramo que une Puerto Montt y Chaitén por territorio chileno, no dispone conexión terrestre (camino). El trayecto, inconcluso desde 1986, necesariamente debe ser realizado con apoyo marítimo (bimodal). A partir del mes de Noviembre, los tramos Hornopirén - Leptepu y Fiordo Largo - Caleta Gonzalo serán operados por dos naves de última generación.

Con el fin de contribuir al crecimiento, desarrollo económico, turístico y mejorar la conectividad de la zona, Transportes Austral S.A., sociedad formada por Naviera Paredes, Transmarchilay y Navimag, invirtieron más de 15 millones de dólares en la adquisición de dos naves, para remplazar embarcaciones -que en algunos casos tenían 30 años en operación- que realizaban este servicio. Con la incorporación de estos transbordadores se espera aumentar la capacidad de carga lineal (vehículos) y duplicar el traslado de pasajeros a partir de la temporada 2016-2017, así como también, reducir los tiempos de viaje y mejorar la calidad del servicio. 

El primer tramo, entre Hornopirén - Leptepu, será cubierto por el transbordador “Agios”, adquirido en Grecia, con una inversión superior a 8 millones de dólares. Dispone de 500 metros lineales para carga, el doble de los transbordadores que operan en la actualidad en el Canal de Chacao. Además, la nave puede transportar cerca de 200 automóviles en dos cubiertas y unos 300 pasajeros sentados (en tres distintas acomodaciones). Posee una velocidad de 14 nudos, lo que permite reducir en 45 minutos el actual tiempo de traslado entre Hornopirén y Leptepu, que en la actualidad se realiza entre 4 a 4,5 horas aproximadamente, dependiendo de las condiciones de navegación. En temporada alta ofrecerá 3 servicios diarios. 

El segundo tramo, entre Fiordo Largo y Caleta Gonzalo, será cubierto por el transbordador “Don Beto” (74 metros de eslora y 15 metros de manga) construido totalmente en los “Astillero Tenglo”, propiedad de ARMASUR (Asociación Gremial Operadores Marítimos del Sur Austral) ubicado en la capital regional de la X Región, Puerto Montt.

Dispone de dos cubiertas con una capacidad de 300 metros lineales para carga y acomodaciones para 270 pasajeros. Su construcción supuso una inversión de más de 7 millones de dólares y demoró aproximadamente 25 meses, marcando un hito en la construcción naval del sur de nuestro país, tradicionalmente liderada y monopolizada por los astilleros ASMAR en Talcahuano o ASENAV en Valdivia. 
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23/10/16

MAR INTERIOR DE CHILOÉ: ¿UN MAR MUERTO?


Un artículo publicado por El Ciudadano el 12/2/2011, pero absolutamente vigente...

En febrero del año 2011, el World Resources Institute (WRI) publicó un “Mapa Interactivo” mundial donde identificó 762 áreas costeras afectadas por eutrofización y/o hipoxia, es decir, sitios donde el ambiente acuático presentaba exceso de nutrientes y/o ausencia de oxígeno para permitir la existencia de la vida. 

La identificación de estos sitios se basó en una revisión bibliográfica ejecutada por el Dr. Robert Díaz, miembro del equipo del WRI que ubicó en Chile a un sitio afectado por hipoxia: el Fiordo Pillán, en la Carretera Austral de la X Región de Los Lagos, de acuerdo a los resultados de una investigación ejecutada en los fiordos Reñihué y Pillán por el Dr. Sandor Mulsow, de la Universidad Austral de Chile. 

Los resultados de tal investigación han permitido que Chile aparezca en el Mapa de la WRI, pues ambos sistemas (interconectados entre sí) alcanzaron un alto nivel de degradación y de pérdida casi absoluta de la diversidad marina por la acumulación de heces y de restos de alimentos para salmones que se acumularon en el sedimento bajo las balsas-jaulas, entraron en descomposición y consumieron, finalmente, el oxígeno del agua intersticial de los sedimentos, imposibilitando la vida. 

Sin embargo, el Fiordo Pillán no es el único lugar donde se manifiestan las condiciones de degradación ambiental que reúnen aquellas localidades que juntó la WRI en el Mapa citado: los fiordos Reñihué y Pillán son los únicos sobre los que se han publicado las investigaciones realizadas, pero falta aún la publicación de otros resultados y la reunión de las evidencias, manifestadas en diversos puntos del Mar Interior de Chiloé (Seno del Reloncaví más Golfo de Ancud) que apuntan a que este sistema marino, de extraordinaria importancia científica, avanza hacia la conversión en un Mar Muerto. Es decir, el que no se hayan materializado aún investigaciones y/o publicaciones sobre otros sitios hipóxicos en el Mar interior de Chiloé, no significa que no existan. 

La degradación que causó la Industria Salmonera, amparada por normas legales que generó su red de influencias políticas y la tolerancia de un Estado salmonero que le permitió todos sus abusos ambientales y sociales y le subsidió cada uno de sus caprichos, no sólo ha sido medida en los Fiordos Reñihué-Pillán, sino que el mismo Mulsow se apresta a publicar los resultados del estudio ejecutado en el Estuario del Reloncaví (X Región de Los Lagos) donde las condiciones de hipoxia en el medio acuático marino serían similares a las encontradas en Reñihué-Pillán: el oxígeno desaparece en el sedimento marino apenas entre los dos y tres milímetros de profundidad. 

La pregunta, entonces, es si existe la posibilidad de que otros sectores se encuentren en iguales niveles de deterioro ambiental y si esos sectores pueden señalar la presencia de un estado de defunción del Mar Interior de Chiloé. 

LA RESPUESTA A AMBAS PREGUNTAS ES SÍ 

Sólo en el Seno del Reloncaví, existen dos sectores extraordinariamente intervenidos por la actividad acuícola (salmonicultura y miticultura) en magnitudes que deben haber superado con largueza las capacidades de respuesta del medio acuático marino (“capacidad de carga”) a los desechos orgánicos y químicos que genera fundamentalmente la salmonicultura intensiva: Canal Caicaén e Isla Puluqui, en la comuna de Calbuco, al oeste de Puerto Montt. 

En ambos sectores, el Estado chileno, a través de sus servicios públicos, entregó concesiones acuícolas a tasas irracionales que han terminado por ocupar casi el 100% del borde costero, donde no existe distancia apreciable entre concesiones salmoneras y entre concesiones salmoneras y de miticultura… ni entre concesiones para miticultura (cultivo de choritos). 

Como se muestra en las figuras y mapas siguientes, los servicios estatales operaron con total irresponsabilidad para la entrega de concesiones en estos dos sectores en particular, donde sistemas SIN circulación de aguas fueron ocupados casi íntegramente por concesiones acuícolas. Tanto el Canal Caicaén ,como los senos en la Isla Puluqui, no tienen flujo de agua que permita, por ejemplo, la dispersión de los desechos orgánicos que genera la acuicultura y que se depositan sobre el fondo marino, posiblemente creando las condiciones de deterioro ya señaladas en los Fiordos Reñihué-Pillán y en el Estuario del Reloncaví.
Existen otras evidencias “administrativas” y empíricas que podrían sumarse a los resultados de las investigaciones de Mulsow y a las sospechas sobre el deterioro en el ambiente acuático de la comuna de Calbuco. 

Entre el Estuario del Reloncaví y los fiordos Reñihué-Pillán, estudiados por Mulsow en el año 2006, también fueron detectadas aguas pobres en oxigenación en el Fiordo Comau durante investigaciones ejecutadas por la Fundación Huinay, emplazada en ese sistema. La Fundación atribuyó este deterioro a las descargas orgánicas generadas por los distintos centros de producción salmonera instalados en el fiordo. 

En el Golfo de Ancud, la misma Comisión Regional de Medioambiente de Los Lagos (hoy, SEA-Los Lagos) durante el año 2006 rechazó “ampliaciones de producción” en centros salmoneros de la Comuna de Dalcahue, en el centro de la Isla de Chiloé, por detectarse sedimentos “anaeróbicos” (es decir, con concentración CERO de oxígeno disuelto en el agua intersticial de los sedimentos marinos) bajo las balsas-jaulas de la empresa Aguas Claras (filial de AquaChile). Igualmente, rechazó la ampliación de producción de otro centro de la misma empresa ubicado en Cochamó, en el Estuario del Reloncaví, por la presencia de aguas profundas pobres en oxígeno en el sitio de emplazamiento de las balsas-jaulas salmoneras. 

Por otra parte, el equipo Técnico de la Subsecretaría de Pesca, que condujo un irregular y probablemente ilegal proceso de Zonificación Comunal de Uso del Borde Costero en la Comuna de Queilén, donde no se respetaron, entre otras cosas, los derechos a la participación de las comunidades Huilliches locales, entregó un informe de “Diagnóstico” preliminar para la Comuna de Queilén, al sur de Dalcachue, donde se señalaban al menos dos centros de producción salmonera emplazados sobre sedimentos con condiciones “anaeróbicas”, según registros también del periodo 2005-2006 entregados por las propias empresas a los servicios de evaluación ambiental. El mismo fenómeno se repite en varios centros ubicados en la Región de Aysén. 

Más recientemente, entre julio del 2010 y febrero del 2011, en las comunas de Quemchi, Queilén, Calbuco (Pargua), Hornopirén y en el Estuario del Reloncaví se han detectado “varamientos” de sardinas y de langostinos (ver Figura 2), pérdidas de producciones de mitílidos y muertes de otros recursos bentónicos que podrían ser una consecuencia del estado de degradación del medio acuático en el Mar Interior de Chiloé. En la mayoría de los casos, el Servicio Nacional de Pesca (SERNAPESCA) ha señalado que ha tomado “muestras” para ser sometidas a análisis de cuyos resultados nunca se han tenido noticias.

Las evidencias empíricas de un colapso ambiental que se registra en el Mar Interior de Chiloé siempre serán las únicas evidencias posibles de obtener ante el encubrimiento de tal crisis ambiental que realizan los servicios públicos y las empresas.

Aunque existe una Ley de Transparencia que debiera obligar a los Servicios del Estado a entregar la información que se les solicita, cuando se tiene el propósito de llegar a entender en qué estado se encuentra el ambiente acuático intervenido por la salmonicultura y/o la miticultura, cuando se les solicita a los municipios que hagan las preguntas respectivas, indefectiblemente se recurre a alguna excusa legal para impedir el acceso a la información. 

La Ley de Transparencia se aplica sólo si las empresas quieren que se aplique y recurrentemente los servicios del Estado “aconsejan” a estas para que la información que se les ha solicitado sea clasificada como “confidencial” para poder negarla. Así ha ocurrido en Magallanes, en Aysén y en Queilén, donde el Servicio Nacional de Pesca, consultado por distintas organizaciones ambientalistas, indígenas y de la pesca artesanal respecto a información relativa a la salmonicultura, ha recurrido a la artimaña de la “confidencialidad de la información” para no entregar los antecedentes que se le solicitan aún siendo esta sólo de carácter administrativo y no productivo, por ejemplo respecto a superposiciones en solicitudes de acuicultura presentadas para la Región de Magallanes y donde se declaró “confidencial” una información sobre proyectos que ni siquiera han presentado sus respectivos documentos para ser evaluados ambientalmente. 

¿Qué puede ser “confidencial” en un proyecto que ni siquiera existe y que sólo es una intención productiva? 

El Mar Interior de Chiloé, uno de los 10 “mares interiores” que existen en el mundo, también sigue a merced de los servicios públicos que, por sobre todas las cosas, existen para proteger los intereses de las empresas salmoneras.

La Asociación Indígena Wenumapu de Queilén y dos comunidades Huilliches elevaron, durante el año 2010, solicitudes de información meramente administrativa (vigencia de concesiones acuícolas en distintos sectores del borde costero comunal) que también SERNAPESCA declaró confidencial, tras la respectiva consulta a las empresas sobre las que se solicitaba información.

NADA HA CAMBIADO EN LOS MARES AUSTRALES DEL PAÍS

El Estado salmonero, con su Bancada salmonera en el Congreso Nacional tocando bajo la batuta del Senador Horvath y ahora potenciado con Intendentes salmoneros, Subsecretarios de Pesca salmoneros, Alcaldes salmoneros y manteniendo a los mismos funcionarios públicos salmoneros de los Gobiernos pasados en cargos claves, donde demostraron con amplitud su inoperante en la crisis del virus ISA (2009) aún vigente, mantiene su indiferencia a la crisis ambiental que causó la entrega irracional de concesiones acuícolas que mantienen rodeada a la mítica Isla de Chiloé y a Chiloé continental. El Estado salmonero ahora se apresta a ocupar con cientos de balsas-jaulas los fiordos, senos y canales de Magallanes donde ya en el año 2008 se manifestó el virus ISA y otras características propias de una Industria tóxica y depredadora.

La crisis social que causó la salmonicultura, derribada por sus piojos y enfermedades, no será sino apenas una fracción de la gran crisis social que se generará cuando el Mar Interior de Chiloé termine por convertirse en un Mar Muerto, definitivamente sacrificado para que una actividad especulativo-financiera, como siempre lo fue la Industria Salmonera, llegara a materializarse.

Ciertamente, el Estado salmonero continúa… pero la resistencia TAMBIÉN.

Por Héctor Kol 
Asesor en Acuicultura
Comunidad Pepiukelén de Pargua.
Febrero 2011
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17/10/16

ABIERTA TEMPORADA DE CRUCEROS PATAGONICOS

Cuando viajamos, lo hacemos con el propósito de descubrir o conocer algo diferente a nuestra forma cotidiana de vivir o lugar en que habitamos.  

Cuando la tierra era un planeta con grandes extensiones inexploradas, algunos individuos se aventuraron conocerlas. Más allá de descubrir nuevas tierras, estas misiones tuvieron por objetivo reconocer un territorio, y en él, trazar mapas, rutas terrestres o marítimas y describir su fauna y flora. En la exploración se involucraron hombres con diversas disciplinas científicas: botánica, zoología, geología, hidrografía, astronomía, meteorología, etc., que por aquella época eran simplemente naturalistas, pero también, muy a menudo coexistieron objetivos políticos (colonialistas), más o menos encubiertos, que buscaban establecer o fortalecer la presencia de alguna nación mediante el asentamientos de colonias civiles o enclaves militares, en territorios habitualmente ricos en materias primas. No obstante ello, el extenso territorio patagónico, que no estuvo excluido de estos propósitos, ha sido y sigue siendo un campo fértil para la investigación científica y más aun, para la exploración y la aventura en sus más variadas expresiones.

Ciencia y exploración desde siempre han estado ligadas. En él, personajes de la talla de Charles Darwin, Alexander von Humboldt, Robert FitzRoy, Hans Steffen y otros, realizaron importantes exploraciones científicas, que en algunos casos, permitieron revolucionar las ciencias.

Y es quizás esta la gran motivación, aunque no el única, por la cual este segmento del turismo de intereses especiales, como es el turismo científico, siga concitando tanto interés. Esta parece ser la razón fundamental -independientemente de la belleza escénica y singularidad que puede ofrecer el territorio patagónico- que hizo posible el arribo el viernes 14 de octubre al Terminal de Cruceros de Oxxean, en Puerto Chacabuco, Región de Aysén, Patagonia chilena, del buque National Geographic Explorer, el cual llega por segundo año consecutivo gracias a la alianza entre Expediciones Lindblad y National Geographic Society; dos empresas que en conjunto suman casi 200 años de exploración a nivel global. 

La nueva tendencia del turismo, mezcla comodidad y seguridad con exploración y aventura. A través de ella, un público no especializado, pero habido de acrecentar sus conocimientos, puede acceder a información científica y comprender de mejor forma nuestro planeta. 

En la ocasión, por constituir el primer crucero de la temporada (2016-2017) que arriba a territorio nacional, se realizó una ceremonia de inauguración que contó con la participación de tripulantes, autoridades regionales y ejecutivos de Oxxean. 

La empresa, propietaria del terminal, que provee servicios marítimos, portuarios y logísticos en todo el territorio nacional, señalo que: "como parte del compromiso adquirido con la región de Aysén y el desarrollo receptivo en Patagonia Chilena, se encuentra en un proceso de ampliación del terminal para duplicar su capacidad, agregando que las obras debiesen estar concluidas antes de la llegada del próximo crucero -el 26 de octubre de 2016- para ofrecer a los 32.000 pasajeros que se esperan arriben durante la presente temporada, un servicio de mejor calidad". 

Las mejoras en el terminal Chacabuco se enmarcan dentro del programa de fomento del turismo que Empresas Marítimas Oxxean está realizando en la zona austral. Próximamente esperan inaugurar una marina en Caleta Tortel y evalúan la factibilidad de habilitar instalaciones en Puerto Natales, Isla Navarino y Cabo de Hornos. 

Sobre el barco, señalar que el National Geographic Explorer fue construido (2008) para dar servicios a lo largo de la costa de Noruega como parte del famoso Hurtigruten (servicio diario de transporte en barco entre la costa oeste y norte de Noruega). Su excelente maniobrabilidad, tamaño justo, casco reforzado para navegar en hielo, sumado a un sofisticado equipo de navegación y un renovado diseño interior -que alberga a 148 personas- lo convierten en el la plataforma ideal para navegar los canales patagónicos -más extensos y desconocidos que los fiordos noruegos- y el territorio Antártico. 

El crucero de exploración por el fin del mundo, ofrece a sus huéspedes, un recorrido inédito por paisajes de exuberante belleza, majestuosas montañas, glaciares, flora y fauna endémica. Acceso a observación subacuática y el contacto directo con los equipos de investigación que operan en terreno. El barco esta equipados con botes Zodiac y Kayaks. Una manera segura de acceder y explorar iceberg, glaciares o áreas remotas, mientras que las excursiones incluyen buceo, observación de aves, ballenas, senderismo y mucho más… Los itinerarios son flexibles y voluntarios, por lo que no existe la obligación de realizarlos. No obstante ello, desde la seguridad y comodidad de la plataforma móvil, podrá ser un espectador privilegiado de eventos inesperados de la naturaleza, que de seguro convertirán a este viaje, en una experiencia inolvidable e inédita por los canales patagónicos

El crucero, en cada expedición, incluye un equipo de especialistas, entre naturalistas, historiadores, buzos profesionales y un fotógrafo de National Geographic. Para mejorar su experiencia, utiliza tecnología de exploración, como un microscopio, un hidrófono, una cámara de vídeo submarina SplashCam, que permite transferir a los pasajeros información, enseñar y mostrarles las maravillas de este territorio muy poco intervenido.

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