VÍA MARITIMA

Toda la porción patagónica chilena, ubicada en el extremo sudoccidental de América del Sur, fue explorada, recorrida  y colonizada por vía acuática. No hubo, por siglos, otra forma de acceso.

Los pueblos originarios que se establecieron en este territorio, esencialmente nómadas canoeros, hoy extintos, navegaron sus fiordos y canales desde hace más de 8.000 años en busca de su sustento.

En en la actualidad, el acceso a este vasto e intrincado territorio de compleja geografía, naturaleza exuberante, flora, fauna endémica, único e indescriptible,  sigue siendo mayormente por vía marítima y es, en muchos casos, la única alternativa de conectividad para la población residente.

Antes de la construcción del Canal de Panamá, la ruta del Cabo de Hornos, el cabo más meridional del archipiélago de Tierra del Fuego, en la Zona austral de Chile, tradicionalmente considerado como el punto más meridional de América, era el paso obligado para trasladarse desde Océano Atlántico al Pacífico y ascender a la costa occidental de Sudamérica.

La ruta del Cabo de Hornos, fue por siglos uno de los hitos comerciales de la navegación, pese a que sus aguas en torno al Cabo de Hornos son particularmente peligrosas, debido a fuertes vientos (60 nudos), oleaje frecuente de 10 a 12 metros de altura y la presencia constante de icebergs, por lo que incluso en la actualidad, navegar en sus aguas es considerado uno de los mayores desafíos náuticos y su uso, está confinado a embarcaciones de gran envergadura (portaaviones, trasatlánticos, petroleros, etc.) que por sus dimensiones, no pueden utilizar el Canal de Panamá e incluso el Estrecho de Magallanes, que es la otra alternativa navegable entre los dos océanos, que si bien es bastante más segura, más corta (375 millas náuticas menos) que la ruta del Cabo de Hornos (42 horas menos de navegación a 9 nudos) su navegación presenta otro tipo de complejidades.

El estrecho es ancho y tiene la profundidad necesaria para la navegación de barcos de gran envergadura. También presenta fuertes viento, aunque con menor intensidad que en mar abierto; malas condiciones meteorológicas, marea y corrientes que pueden alcanzar hasta de 8 nudos, bajos fondos, múltiples islas, un sinuoso recorrido y otras variables, que pese a la moderna infraestructura de señalización marítima que posee toda la región, su navegación no es fácil, lo que impone la obligación de utilizar "prácticos" (expertos marineros) para cruzarlo.

En general, hoy la región, al norte del Cabo de Hornos, de una belleza singularisima y esencialmente acuática, es un destino accesible y seguro gracias a mejores conexiones e infraestructura marítima, portuaria y de servicios, con múltiples alternativas turísticas confortables, tanto de operadores locales o de globales (cruceros), servicios mixtos (terrestres y aéreos), que nos permiten acceder con facilidad a destinos específicos como Campos de Hielo Norte, Sur o ambos, glaciares u otros puntos de interés que quedan fuera del alcance de otros medios de acceso, permitiendo recorrer este intrincado e inusual laberinto de islas y canales, único en el mundo, que ofrece escenarios naturales desconocidos, no solo de paisajes, sino también de flora y fauna endémica, que convierten a la navegación en la zona, en una experiencia diferente, inédita, irrepetible e imperdible.


TRADUCTOR

OPERADOR TURISTICO

PESCA EN PATAGONIA CHILE

ALOJAMIENTO RECOMENDADO

SERVICIOS

LIBROS RECOMENDADOS