CANALES PATAGÓNICOS


Los Canales o fiordos Patagónicos, ocupan la vertiente occidental de la porción más austral de Sudamérica (Chile). Es un territorio, de varios grados de latitud, que alberga, uno de los relieves más complejos -en términos geológicos- y los paisajes menos intervenidos, inexplorados y a su vez, excepcionales del planeta. En la actualidad, la región, accesible casi exclusivamente por vía marítima, sigue llamando la atención de la comunidad científica mundial, pero también, concita, el interés de un número creciente de turistas con intereses especiales. Es sin duda alguna, un destino que hay que visitar.

 
Casi todo el relieve chileno es originado por subducción. La subducción ocurre a lo largo de amplias zonas, que en el presente se concentra en el llamado cinturón de fuego del Pacífico

En el marco de la teoría tectónica de placas (geología), la subducción es el hundimiento de una placa litosférica bajo el borde de otra. El borde de encuentro entre dos placas se conoce como margen convergente y es la zona de mayor actividad sísmica del planeta.

En la costa austral de Chile, frente a la península de Taitao (46° O9 S) existe una triple unión geológica muy activa, denominada el “triple punto de Chile”, donde convergen las placas de Nazca y Antártica, que se desplazan al este y la Sudamericana al oeste.También se encuentra en este punto, la dorsal de Chile, que sirve de límite entre las placas de Nazca y Antártica, que está siendo subducida, en el mismo sentido que lo hacen las placas de Nazca y Antártica, bajo el margen continental de Sudamérica.

La fricción generada por contacto y movimiento entre placas, en el margen convergente, genera una acumulación de energía, que puede liberarse, por un lado, como un desplazamiento violento entre dos bloques separados por un plano de fallas -como la falla de Liquiñe-Ofqui- generando la ruptura de la corteza, como ocurrió durante el terremoto de Valdivia en el año 1960. El masivo evento rompió la corteza en toda la zona de subducción, desplazando la placa de Nazca unos 30 a 40 metros por debajo de la placa Sudamericana, entre las penínsulas de Arauco (37°S) y de Taitao (46°S), en una extensión de más de 1.000 km de norte a sur, generando el mayor sismo registrado instrumentalmente en la historia de la humanidad (9,6° Mw, corregido el 2014, por el U.S. Geological Survey).

Por otro lado, la subducción también causa la fusión parcial de parte del manto terrestre. Los volcanes originados en zonas de subducción -alineados en forma paralela a ella, como “arco volcánico”- son muy grandes y de laderas pronunciadas, debido a la viscosidad de su magma y causan erupciones de gran violencia, como es el caso del Volcán Hudson, 1991 o el Chaitén, 2008, ambos en territorio nacional y con índice de explosividad (IEV) 5 en la escala de 1 a 8.

Todo este conjunto complejo de procesos geológicos, ha modificado y redefinido profundamente, varias veces, la geografía no solo de esta zona, sino también del país. Primero propiciaron el levantamiento de la cordillera de la Costa, luego los Andes y posteriormente, tras el hundimiento de la placa Sudamericana, que permitió el ingreso del mar a las zonas bajas y con ello, el surgimiento de una gran cantidad de islas -las más próximas al océano son en general áridas y desnudas de vegetación, por estar expuestas a toda la fuerza del viento- y promontorios que presentan un relieve ígneo, áspero e irregular, propios de zonas de convergencia de placas tectónicas, asociada a una cadena volcánica muy activa.

Tras formarse el relieve, la erosión glaciar, horadará profundos y extensos valles, permitiendo el ingreso del mar más hacía el interior del continente, en especial, durante periodos interglaciares (cálidos) donde aumento su nivel; pero en general, el sector costero, se presenta como una sucesión de tierras altas (mesetas) con laderas abruptas o paredones que caen más o menos verticales al mar, interrumpida por numerosos picos y cordones cordilleranos, muy similares entre sí, que generan un laberinto de canales, donde cabos y penínsulas terminan en forma abrupta, aun cuando los canales, primarios o secundarios, en general son limpios y abiertos, permitiendo una navegación tranquila.

Los amantes de la naturaleza hallarán en la zona de los canales patagónicos, una excelente oportunidad para disfrutar y sorprenderse con paisajes fuera de lo común. Sin duda alguna, es un territorio de una belleza inusual e indescriptible. En todos los canales interiores de esta intricada, desmembrada y loca geografía, hay abundantes bosques nativos, flora, avifauna, especies marinas, terrestre e invertebrados de todo tipo, donde incluso, es posible encontrar algunos casos muy excepcionales, como el Dragón de la Patagonia (Andiperla willinki) un insecto (extremófilo) del Orden Plecóptera, que toda su vida transcurre en el hielo y por tal motivo, tras su descubrimiento, es intensamente investigado por la comunidad científica.

Es un territorio, donde una parte importante de las especies, son endémicas de estas latitudes, pero también los canales nos ofrecen una navegación protegida y segura hacia el frente de glaciares -que de otra manera no se podría  acceder y ver- en confortables embarcaciones, sin sufrir los embates del oleaje temido de los mares del sur, que pudiesen terminar por arruinar nuestra mejor experiencia.

Se suma a este sorprendente paisaje, la inigualable belleza de los Andes Patagónicos, el telón de fondo de cualquier navegación por este fragmentado territorio, que caracteriza a la zona comprendida entre Puerto Montt (41°28′18″S) y Cabo de Hornos, considerada por muchos, como una de las más hermosas, no sólo del sur de Chile, sino también a nivel planetario. Un territorio soñado, que, a pesar de su aparente rudeza e inhabitabilidad, incluso para el hombre actual, fue colonizado por pueblos cazadores-recolectores nómades que se asentaron en la costa hace más 6.500 años y recorrieron este territorio en pequeñas embarcaciones (canoas) en busca de su alimento (lobos marinos, aves, peces y mariscos) y al cual hoy puede acceder a través de una amplia, cómoda y variada red de transportes marítimos.