21/4/07

TERREMOTO EN AYSÉN - CHILE

El 21 de Abril a las 13:53 hora local, en la región de Aysén, Patagonia Chilena, según información proporcionada por la Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior (ONEMI) de produjo sismo que alcanzó una magnitud de 6,2 grados en la escala de Richter. El fenómeno, tuvo una duración de 30 segundos y su epicentro fue localizado, según información proporcionada por el Servicio Sismológico de la Universidad de Chile (GUC) a 14 kilómetros al noroeste de Puerto Chacabuco, en el Fiordo de Aysén, frente a la isla La Mentirosa, a una profundidad de 10 kilómetros.

El movimiento telúrico es el más fuerte que se ha registrado desde que comenzó este “enjambre sísmico” el 22 de enero pasado – algo más de 3000 sismos- ha convocando a una gran cantidad de especialistas en la materia… Sobre el particular, a modo de antecedente, habría que señalar que a lo largo de la Cordillera de Los Andes existen, sólo en nuestro territorio, de 4270 Km. de longitud, cerca de dos mil novecientos volcanes, desde pequeños conos de ceniza, hasta enormes calderas de varias decenas de kilómetros de diámetro. Muchos de ellos, permanecen inactivos. Sin embargo, a lo largo y ancho del territorio existen unos 500 volcanes considerados geológicamente activos y unos 60 con registro eruptivo histórico dentro de los últimos 450 años, y que en su conjunto, suman más de 300 erupciones. Además, en nuestro país se encuentran dos de los cuatro volcanes más activos de Sudamérica: Villarrica y Llaima y ostenta, el no envidiable record de haberse producido el “terremoto” de mayor intensidad de que se tenga registro histórico: Valdivia en el año 1960 con 9,6 grados en la escala Richter.


Chile es esencialmente una de las regiones sísmicas más activas del mundo, debido a su ubicación entre tres placas del sistema tectónico global. Frente a la costa chilena, la Placa de Nazca se sumerge bajo la Placa Sudamericana a razón de 10 cm. por año y la placa Antártica a 1,5 cm. sobre la Sudamericana. Esta zona de subducción concentra una gran actividad sísmica, dando origen a un volcanismo cordillerano superficial, y por ello, las probabilidades de ocurrencia de fenómenos de esta naturaleza, son mayores que en otras latitudes.Sin embargo, la falta de instrumentos o una metodología absolutamente confiable para predecir con exactitud el lugar, la fecha y la magnitud de un posible evento telúrico, hacen absolutamente complejos estos procesos de evaluación. 

A modo de ejemplo, Japón, que también forma parte del cinturón de fuego del Pacifico y que dispone de una red sismológica altamente tecnificada, mucho más avanzada y cuenta con recursos muy superiores al de nuestro país, no ha podido anticiparse a la ocurrencia de estos fenómenos. Tal vez por ello, cuando la actividad sísmica era evidente y manifiesta en 1995 en Kobe y otras zonas de la prefectura sureña de Hyogo, no pudieron impedir la perdida de 5.500 personas, 440.000 hogares sufrieron serios daños, 210.000 casas simplemente desaparecieron del mapa y se destruyera gran parte de las instalaciones de la zona portuaria, como consecuencia de un sismo de 7,2 grados en la escala Richter.

Y es tal vez por ello que, cuando aparecen los primeros signos perceptibles para la población de actividad sísmica en Aysén, esta los asociada a un registro histórico reciente, culpando en primera instancia al Cerro de los Ventisqueros o Cerro Hudson -ubicado al sur de Aysén- como era denominado hasta Agosto de 1971, cuando demostró que en realidad era un volcán, que despertó y destruyo el valle Huemules -pequeña localidad de la montaña patagónica de Aysén- y afecto a Coyhaique, Puerto Aysén, Puerto Cisnes, Balmaceda, Chacabuco, e incluso Comodoro Rivadavia en el lado argentino, que fueron invadidos por ceniza volcánica; fenómeno que se repitió nuevamente en Agosto de 1991.No obstante estos antecedentes -que forman parte de la memoria colectiva de la población- una vez detectado este fenómeno anómalo, la Presidenta, hace lo que razonablemente haría cualquier autoridad. Convoca a un equipo interdisciplinario de especialistas de alto nivel -Onemi, Sernageomin, Depto. de Geofísica de la Universidad de Chile y Servicio Hidrográfico de la Armada- para monitorear este fenómeno e identificar su posible origen y desarrollar las medidas de contingencia necesarias.En los primeros días de Febrero, el experto vulcanólogo del Sernageomin (Servicio Nacional de Geología y Minería) Hugo Moreno, confirma que la actividad sísmica, correspondería a un proceso de inyección magmática – que está ocurriendo a unos 8 mil o 9 mil metros de profundidad bajo la superficie del mar- en una falla geológica -muy cerca de la superficie, en términos geológicos- que fue detectada en el fiordo de Aysén y que constituye una de las innumerables ramas del mega sistema de fallas llamado Liquiñe-Ofqui que cubre gran parte del sur chileno. 

Hasta hoy todavía no ha aparecido ningún cono volcánico- señalo- tampoco hay cambios de temperatura en el fondo marino, las que se mantienen dentro del rango normal (10,2 y 10,3 grados Celsius) de acuerdo a la información proporcionada por el Servicio Hidrográfico de la Armada., por lo que seguimos en un compás de espera, monitoreando los eventos…
Sin embargo –declaro- el curso futuro de estos eventos no pueden ser previsto con exactitud, por lo que se mantendrán en operación las 10 estaciones sismológicas emplazadas en el área, más la que se mantiene en forma permanente en Coyhaique y en los próximos días se instalara un sistema telemétrico que transmitirá información vía satelital en tiempo real a Santiago –capital de Chile- para seguir evaluando la información que nos entregan las diferentes estaciones, sin las cuales, sería imposible hacer cualquier modelo predictivo medianamente confiable, aún cuando el análisis que nosotros hacemos incorpora la estructura geológica de la zona, los volcanes que hay –al norte Maca y Cay y al sur del fiordo, el Hudson- su historia, sus características y sobre esa base, establecemos distintos potenciales escenarios, pero “no tenemos una bola de cristal para saber lo que la naturaleza quiere hacer en definitiva”…


No obstante ello, en fecha reciente -25/04/2007- en rueda de prensa Mario Pardo, director del departamento de Geofísica de la Universidad de Chile, en conjunto con los profesores Armando Cisternas y Jaime Campos señalaron que: ”en nuestro país, lo habitual es que estos eventos sean de origen tectónico, en cuyo caso su origen estaría ubicado a 250 Km. de Aysén, en el llamado “punto triple”, que es donde convergen las placas de Nazca por el norte, Antártica por el sur -ambas bajo el mar-, y la Sudamericana por el oriente, sin embargo, por la evidencia geológica que se dispone, si bien la actividad sísmica es compatible con el sistema de fallas tectónicas Liquiñe-Ofqui –un sistema amplio y complejo de fallas- la presencia de conos volcánicos alineados con la falla descrita, no nos permite descartar la existencia de manifestaciones magmáticas (volcánicas) como manifestó en su oportunidad el experto vulcanólogo Hugo Moreno -primera semana de febrero- que estaría presionando y buscando una salida hacia superficie, a través de una fisura ubicada en el fiordo de Aysén, situación que habrá que seguir evaluando, pues todo indica que este “enjambre sísmico”, es decir, esta sucesión de temblores, en la cual no existe un sismo principal como a ocurrido hasta ahora, no excluye la posibilidad cierta de sismos de igual magnitud o mayores al ocurrido el 21 de Abril, producto de actividad tectónica o magmática, pero lo claro es que por lo general los enjambres sísmicos se caracterizan porque la energía se libera en forma progresiva, poco a poco hasta que se estabiliza el evento… pero no tenemos claro cuando sucederá esto…


La falta de claridad sobre el fenómeno, aún hoy en día, llevo el gobierno a sugerir algunas estrategias de contingencia de acuerdo al modelo predictivo que se manejaba en ese momento. Y aunque tal vez, fue ese el minuto exacto para enfrentar un escenario potencialmente más peligroso, con claridad y decisión e imponer la evacuación y el traslado de las actividades salmoneras, aún a riesgo de parecer autoritario; de que no fuese políticamente correcto hacerlo así –como nos gusta decir ahora- esto abría evitado el griterío populachero e histriónico con afanes electorales y sus costos políticos, que no dicen relación con los daños causados por el sismo… 


La decisión tomada por la presidenta hace unos pocos días -de evacuar a la población residente y trasladar las actividades salmoneras a áreas de menor riesgo- debiera haberse hecho efectiva mucho antes…Tal vez, durante los primeros días de febrero, cuando arribó a la zona el subsecretario del Interior, Felipe Harboe, quien recorrió la llamada zona epicentral situada en el Fiordo de Aysén a bordo de una patrullera de la Armada, acompañado por los expertos que desarrollan la investigación en terreno… Tal vez, era el momento más oportuno… No obstante, no se si ello hubiese podido evitar la lamentable pérdida de 10 compatriotas… La historia reciente y solo como referente, da cuenta que en Mayo del 2006, Indonesia, con un sismo de igual magnitud al registrado en Aysén (6.2 en la escala de Richter) debió asumir la perdida de 4.200 personas, un número superior a 50.000 heridos y perdidas en infraestructura por sobre los 100 millones de dólares. 

Si se hubiese extrapolado la información, pudiese haberse previsto un escenario más complejo y de mayor riesgo que el sugerido, no obstante, el modelo predictivo, que hasta el momento era confiable, no incorporó una variable, que hoy, ocurrido los lamentables hechos, tenemos claridad que fue determinante en el desenlace de los acontecimientos… 

Durante las dos semanas que precedieron al sismo, abundantes precipitaciones produjeron el reblandecimiento de las escarpadas laderas del fiordo. Como consecuencia del sismo o como efecto secundario, provoca el desprendimiento de un gran volumen de tierra y rocas hacia el fiordo y el volumen de agua que desplaza genera una marejada con olas hasta 7 metros de altura, que en definitiva arrasaron con las instalaciones salmoneras y todo cuanto estaba en su ribera.Si era previsible o no, que estos dos fenómenos –sismológico y climático- se asociaran, no es absolutamente claro, no obstante ello, lo ocurrido en Aysén debiera invitarnos a una reflexión más profunda como país. Distante de la demagogia, el populismo, las diferencias políticas, la opinología, el sensacionalismo, el griterío, los ruidos y otras yerbas que no contribuyen a dar una solución efectiva a su población. 

Primero, señalar que no es posible que Chile, una de las regiones sísmicas más activas del mundo, no disponga de una red sismográfica de alta definición, que enlace todo nuestro el territorio eficientemente, y que para enfrentar una contingencia como la que se vive en Aysén, los equipos que estuvieron operando los especialistas de sismología de la Universidad de Chile –hasta antes que se los llevara una marejada- fueran facilitados por instituciones internacionales de origen alemán y francés, como lo señalaran los expertos: Jaime Campos, Mario Pardo y Armando Cisternas en entrevista dada el 25/4/07 al diario electrónico de la radio de la Universidad de Chile. 

¿Cuál es su valor?... es la primera pregunta que se me viene a la cabeza. Seguramente marginal, en relación a las potenciales pérdidas de una catástrofe de esta índole… Seguramente inferior a la suma de lo que gastaron los diferentes partidos políticos en la última campaña presidencial. Seguramente inferior al 10% constitucional que reciben las fuerzas armadas anualmente, por concepto de la venta del cobre… Infinitamente inferior, al valor de una sola vida…Y Aysén nos debe servir de experiencia, porque somos porfiados y llevados de nuestra idea. No asumimos nuestras responsabilidades civiles en propiedad, pero luego culpamos a las autoridades por indecisiones, falta de previsión o liderazgo para enfrentar una realidad que es tan consustancial a nuestra identidad nacional, como que el sismógrafo en Chile, no toma nunca vacaciones… 

Asumámoslos, somos genéticamente sísmicos… Por ello, la probabilidad de que algún chileno, mayor de diez años, no haya tenido la experiencia de vivir un sismo, es nula…cero. Incluso, los niños aún más pequeños, por tradición oral -padres o abuelos- conocen de estos fenómenos y por consiguiente, saben que medidas preventivas se deben tomar. Por ello resulta inexplicable, toda esta parafernalia en relación a omisiones o errores, involuntarios por cierto, que contendría un boletín informativo del gobierno, transformando este debate, “de si dice o no dice”, que se ha convertido en el epicentro de una polémica pobre, mezquina y odiosa –que no contribuye a dar soluciones efectivas a la población- cuyo objetivo final es la necesidad casi patológica de obtener dividendos políticos…Y no es el momento de encontrar algún culpable o de crucificar a nadie. 

Si fuese necesario, que lo dudo,  le corresponde a la irreflexiva actitud del Sr. Alcalde de Aysén -Oscar Catalán- al cual el sismo lo sorprende en la zona del epicentro, entregando a un poblador un equipo de radiocomunicación, el cual finalmente no podrá utilizar…porque falleció durante el mismo. Mis condolencias…al igual que a los familiares de los miembros de su comitiva, que lamentablemente ya no estarán con nosotros. Lo asuma o no, su actitud contribuyo con el 33% de las perdidas humanas que dejo el sismo, pudiendo haberse evitado… El sentido común me indica que lo que correspondía a la autoridad local –alcalde- era promover un liderazgo positivo, favorecer la evacuación de una zona de alto riesgo, conocida y acotada, en vez de andar montando un show populista e innecesario, que resulto ser macabro…

Y las “disculpas agravan la falta” decía mi abuelo, que era un sabio campesino. Pero además tenía otro refrán (proverbio) “no acorrales a un tonto”, por respuesta te dirá una imbecilidad… Y claro, el alcalde, no asume el error y luego sale con una grosería inédita en nuestro país y de marca mayor, impropia de su cargo, mandando a la presidenta “a la punta del cerro”. Ella, como dijo Sebastián Piñera, “merece respeto, no solamente por ser Presidenta, sino también por ser mujer y ciudadana”. 

Es claro que no es el momento de zanjar diferencias políticas, ni menos instrumentalizar el temor y las necesidades de la población. La prioridad hoy día es enfrentar los problemas, dar soluciones y restablecer la tranquilidad, evitando que el pánico se apodere sus habitantes, toda vez que, la actividad sísmica permanece y es un proceso en evolución, que no tiene referentes regionales y por ello los especialistas cuentan con muy pocos antecedentes previos para elaborar un modelo predictivo confiable, al punto de no saber cuanto tiempo durará… 

Por ello es necesario reconstruir lo que corresponda, en el más breve plazo, en vísperas de la llegada del al invierno. Sin embargo la actitud beligerante del alcalde, no contribuye a buscar soluciones ni a canalizar la ayuda. Y el mensaje es claro, para ello cito nuevamente a Sebastián Piñera: “hemos pospuesto el arribo a la región con ayuda solidaria, hasta que no se aquieten las aguas…evitando con ello que se nos acuse de oportunismo político”

Y decía anteriormente, que Aysén debiera convocarnos a una reflexión, pero también, transformarse en una experiencia positiva... Poco o nada sirve desarrollar una red sismográfica de alta definición, que enlace todo nuestro el territorio para anticipar una catástrofe, si la población y en particular los municipios, que en definitiva son los que debieran cautelar la seguridad de su población, no disponen de un mapa de riesgo comunal, que defina con absoluta claridad las áreas más sensibles o de riesgo. 

Del mismo modo, si no se dispone de los instrumentos legales para impedir el uso de estos terrenos. Un ejemplo, dramático y brutal en este sentido, lo constituye la floreciente y rentable actividad inmobiliaria y turística que se desarrolla en torno al volcán Villarrica. Demás esta decir que es el segundo volcán más activo -18 erupciones por siglo- de Sudamérica y a pesar de tener una larga historia eruptiva y de la existencia de registros recientes -1948 -1971-1984 y aun cuando no entro en erupción propiamente tal, expulso material incandescente, escoria y cenizas el 2001 y 2004- se sigue construyendo irresponsablemente en los mismos lugares que, erupción tras erupción, han sido arrasados por las coladas de lava volcánica… Sobre los causes naturales de evacuación prospera un floreciente negocio, pero altamente peligroso, sin que nadie lo impida... ¿Podremos algún día convivir responsablemente con nuestra naturaleza? y no culpar a la autoridad de turno, de nuestras propias incapacidades, deficiencias e ignorancia para prevenir y enfrentar este tipo de contingencias…


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