4/6/08

PATAGONIA URGENTE. ERUPCION VOLCÁN CHAITÉN (VIII)



A treinta días de haberse iniciado la actividad eruptiva del volcán Chaitén, esta continúa en forma permanente en una fase de tipo subpliniano, que se ha incrementado en relación a los días anteriores, pero sin alcanzar la magnitud de mediados de Mayo. 


El 29 de mayo pasado, la columna eruptiva se mantenía entre 3,5 y 4 km. sobre el nivel del mar y la pluma se desplazó en dirección noreste, con un marcado rumbo norte, afectando localidades ubicadas a centenares de kilómetros hacia el norte del territorio chileno, forzando el cierre de aeropuertos en Puerto Montt, Osorno, Valdivia y Temuco. 

A menor altura, vientos orográficos del este dispersaron cenizas hacia el oeste afectando los sectores a lo largo de la costa entre Chaitén y Chumildén, además de la isla Talcán. Durante el día domingo 1 de Junio, debido a un cambio en la dirección de la pluma, precipitó ceniza fina y polvo volcánico en todo el sector central oriental de Chiloé insular (Queilen, Lelbún, Chonchi, Dalcahue y Castro, entre otros). Dicha zona estuvo cubierta por una densa bruma producto de la ceniza en suspensión, que impidió realizar sobrevuelos para hacer una observación directa del volcán. No obstante ello, la imagen satelital del 2 de Junio, muestra un nuevo giro en la dirección de la pluma –sursureste- arrastrando cenizas hasta el lado argentino, hacia las localidades de Esquel, Leleque y Bariloche, ciudad esta última, que ha visto seriamente disminuida la afluencia de turistas. 

En las playas de Chiloé insular, particularmente en Lelbún (12 km al norte de Queilén, que está frente a Chaitén) ha continuado la acumulación de pómez, transportadas por flotación desde la desembocadura de los ríos Yelcho, Negro y Chaitén que son arrastradas hacia el golfo de Corcovado. En los depósitos se han podido observar fragmentos de pómez de hasta 40 cm de diámetro. Este material esta presente en todas las playas del sector, dejando franjas de acumulación de diversas alturas.Si bien es evidente la disminución de la actividad sísmica y la intensidad de las explosiones, en relación a la primera quincena de Mayo, en los últimos días se ha notado un leve incremento con relación a los registros de los días anteriores, reflejado en un mayor número de sismos de tipo VT y de algunos sismos de tipo LP. Estos últimos se interpretan como movimiento de fluidos y/o presurización en el conducto superior. Así, entre los días 1 y 2 de junio, las estaciones Auchemó y Santa Bárbara registraron un promedio de 5 sismos de tipo VT por hora, con magnitudes inferiores a 2,0 grados. Además, en ambas estaciones se observaron, aunque en forma muy esporádica, eventos de tipo LP de corta duración (inferiores a 60 segundos).De acuerdo a lo anterior, los especialistas de Sernageomin sostienen que no se puede descartar la ocurrencia de eventuales explosiones mayores por obstrucción del conducto eruptivo principal, que podrían producir la destrucción parcial del domo y la generación de flujos piroclásticos, por lo cual, el ingreso al área aún resulta muy peligroso para la población y mantienen el estado de alerta volcánica roja para la zona.Los efectos de la acumulación de cenizas son evidentes en un radio de 120 o más Kms en torno al volcán Chaitén. Sin embargo, no hay claridad de los posibles efectos que este material podría tener sobre la salud de la población y animales. Aunque se han mencionado algunos aspectos nocivos asociados a la caída y acumulación de este material, la evaluación del riesgo para las personas y animales, así también como para el medioambiente en general, pasa por un conocimiento detallado del tamaño, composición química y mineralogía de las cenizas. 

Un reciente informe emitido por Departamento de Geología, Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, puede ayudarnos a comprender estos riesgos. En el se señala que: “La ceniza tiene una composición riolítica, con valores de SiO2 (sílice) de 73.3% en peso y de álcalis (Na2O + K2O) de 7.28% en peso, similar al único análisis realizado con anterioridad a la erupción. El material tiene además un bajo contenido de metales. El tamaño de las partículas de ceniza varía desde 2,5 μm hasta centenas de micrones (μm). El resultado del análisis, muestra que un 30 % de las partículas presentan un tamaño inferior a los 15 μm, mientras que un 23 % es menor a los 10 μm. Partículas de fracciones menores a 4 μm representan sólo un 12% de la muestra”. 

El mismo informe señala, que las partículas de ceniza corresponden principalmente a fragmentos esféricos y elongados de vidrio volcánico (SiO2 fundamentalmente), cristales de cuarzo, albita, feldespato potásico y dickita (arcilla formada por descomposición del vidrio en presencia de agua). Todos, elementos característicos de este tipo de erupciones. Sin embargo, los análisis confirmaron además la presencia de cristobalita, una especie cristalina de sílice que es la fracción más fina de las cenizas. En conjunto, las cenizas del Chaitén serían de menor diámetro que las emisiones del volcán Hudson.Para la caracterización de las cenizas se utilizaron las técnicas de Microscopía Electrónica de barrido (SEM), Microscopía Electrónica de Transmisión de Alta Resolución (HRTEM), Espectrometría de Emisión Atómica por Plasma Acoplado (ICP-AES), Difracción de Rayos X (DRX), Espectrometría Infrarroja por Transformada de Fourier (FTIR) y Granulometría Láser. Las imágenes de cristobalita obtenidas por del Departamento de Geología de la Universidad de Chile, son partículas, que habitualmente pasan inadvertidas por otro tipo de análisis, debido fundamentalmente al tamaño de estas. 

La exposición prolongada a los cristales de cristobalita ha sido asociada a enfermedades pulmonares como la silicosis, y eventualmente a cáncer pulmonar, como los señala el American Government Industrial Hygienists, que considera como límite máximo un valor promedio de 0,05 miligramos por metro cúbico durante 8 horas de exposición a cristobalita fina.El efecto en la salud que pudiese tener la ceniza es altamente dependiente del tamaño de las partículas, pues el material fino posee la capacidad de ingresar al sistema respiratorio con mayor facilidad que las partículas más gruesas. En general, partículas con diámetros mayores a los 15 μm no penetran en el sistema respiratorio y sus efectos en la salud se encuentran más bien asociados a irritaciones oculares. Aquellas partículas entre 10 y 15 μm son retenidas en la parte alta del sistema respiratorio, causando irritación en la garganta y en las vías respiratorias. Partículas menores a los 10 μm pueden afectar los bronquios, pudiendo dar origen a enfermedades como bronquitis o asma. Por último, las fracciones más finas que 4 μm (cristobalitas) son catalogadas como partículas respirables, en consecuencia estas pueden penetrar en los alvéolos pulmonares, produciendo silicosis y en casos extremos cáncer, cuando la exposición es prolongada en el tiempo. 

Un tema que sin lugar a dudas deberá ser evaluado en mayor profundidad, toda vez que la ocurrencia de estos fenómenos eruptivos en nuestro país, son frecuentes. La violenta erupción del volcán Hudson, un poco al sur del volcán Chaitén en Agosto de 1991 (137 kilómetros al suroeste de la ciudad de Coyhaique) que expulso cenizas con violencia durante dos semana y se mantuvo activo durante cuatro meses, pudiese ser la cusa de una serie de enfermedades de origen “desconocido” que afectan en la actualidad a los habitantes de Patagonia, como lo señala Danka Ivanoff en su blog, desde Chile Chico. 

A la luz de lo ocurrido tras la erupción del volcán Hudson, cabe preguntarse: ¿qué calidad de vida se puede esperar para los habitantes de Chaitén, Futaleufú y Palena y otras tantas localidades próximas?. En realidad, el panorama es bastante sombrío. En este momento, el volumen de cenizas volcánicas expulsadas por el Chaitén ha superado la cantidad que arrojó el Hudson. Por otra parte, la proximidad de la ciudad, casi colgada sobre la ladera del volcán (a 10 Km.) es crítica y muy insegura, no sólo ante la emisión de cenizas sino también frente a la posibilidad concreta de una erupción más violenta.


Fotografías
: CHRISTIAN BROWN P. - Fotógrafo Gobierno Regional de Los Lagos.

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Ubicación: Chile

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