AEROLINEAS REGIONALES PATAGONIA CHILENA

Patagonia es un territorio geográfica y climáticamente complejo para la aeronavegación. No obstante ello y a pesar de ser una de las rutas más difíciles de operar en el mundo, la experiencia de los pilotos, asociada a la supervisión permanente de la Dirección de Aeronáutica Civil de Chile -que somete a estrictas normas de seguridad al personal de pilotos y de mantenimiento- permiten garantizar un servicio confiable y seguro a través de los años. 

En la región chilena operan a lo menos 4 empresas... 



Patagonia Airlines Ltda.
Dispone de una flota de dos modernos aviones. Un Cessna bimotor modelo 402-C con capacidad para nueve pasajeros y un Cessna Grand Caravan turbohélice, con capacidad para 10 pasajeros -que inició sus operaciones a principios del 2006- para realizar el transporte de pasajeros, carga y correspondencia. Aviones con asiento en la ciudad de Puerto Montt y sala de embarque en el aeródromo La Paloma, ubicado a pocos minutos del centro de la ciudad.

Los itinerarios de vuelos son de Lunes a Sábado. Salida desde Puerto Montt – Chaitén 10:30 y 12:30 horas y regreso desde Chaitén – Puerto Montt 11:30 y 13:30 horas. 


Aerohein
Con más de 50 años de experiencia, su historia está ligada a su fundador, el pionero de la aviación austral Ernesto Hein Aguila, quien obtiene su licencia de piloto comercial en 1952, año en que comienza a recorrer los cielos patagónicos en su primer avión, un legendario Piper 005… Con el paso de los años, abandona la aviación activa, asumiendo sus hijos la dirección de la empresa, que opera en la actualidad, desde tres bases: Coyhaique, Puerto Aysén y Puerto Ibáñez, además, de una base de operaciones en el lago General Carrera, con pista de aterrizaje, equipamiento de lanchas y alojamiento especialmente habilitado para atender a grupos de turistas.

Actualmente Aerohein sigue constituyendo una importante presencia en la zona, prestando sus servicios con dos monomotores: un Cessna 150 y un Piper Six y dos Bimotor: un Aero Comamnder y un Piper Seneca II, equipados con tecnología satelital de última generación, que permiten a Aerohein seguir volando en patagonia, sin tener que lamentar ninguna perdida humana. 


Transportes Aéreos Don Carlos
Comenzó sus operaciones en 1978 con tres monomotores Cessna 182 cursando los cielos patagónicos, en una época en que la Carretera Austral era sólo un sueño. Hoy posee un Beechcraft Barón, un Cessna 402 y su base de operaciones es el aeropuerto Teniente Vidal de Coyhaique, desde donde vuela a Villa O´Higgins, con escala intermedia en la ciudad de Cochrane. También, ofrece vuelos especiales a otros destinos. 


Aerovías DAP
Empresa de transporte aéreo con más de 27 años de operación en la zona más austral del mundo. Actualmente la flota de Aerovías DAP esta compuesta por aviones Dash-7, De Havilland DHC-6 Twin Otter Serie 300, Beechcraft King Air 100, Cessna 402, Helicopteros Aerospatiale AS355, y Bo 105. Opera desde su base en Punta Arenas a Torres del Paine, Puerto Natales, Cerro Castillo, Porvenir, Cerro Sombrero, Puerto Williams, Cabo de Hornos. Además, vuela a El Calafate, Río Gallegos, Río Grande y Ushuaia en Argentina. Vuela regularmente desde 1987 al continente Antártico. 


Sus pilotos poseen más de 10.000 horas de vuelo promedio y la división de helicópteros, suma más de 60.000 horas de vuelo Off-Shore; recorriendo algunas de las rutas más exóticas, interesantes y difíciles del mundo.

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EL VOLCÁN CHAITÉN A 150 DIAS

Los días 27 y 28 de septiembre la actividad eruptiva del volcán Chaitén se incrementó parcialmente con dos columnas eruptivas que alcanzaban hasta de 4,0 km de altura, declinando levemente el domingo. Las columnas, originadas en puntos diferentes, se unían para conformar una sola columna ancha, de coloración blanca, formada principalmente por vapor de agua y menor proporción de ceniza fina que predominaba por sobre los contenidos de gases y cenizas finas. 

Desde el 20 de septiembre, la actividad sísmica en el volcán Chaitén volvió a incrementar, superando algunos sismos los 3,0 grados de magnitud. Los datos obtenidos por la red de estaciones indican que este aumento estaría asociado a ruptura de rocas y movimiento de fluidos magmáticos en niveles relativamente superficiales del sistema y, por lo tanto, estaría relacionado con la extrusión del domo activo (en crecimiento) y no con una inyección más profunda de un nuevo pulso de magma. 

Al igual que lo sucedido durante el mes de julio, dicho incremento de la actividad sísmica no se ha correlacionado con un repunte significativo en la actividad eruptiva, la que ha permanecido estable con una baja tasa de emisión, manteniéndose el crecimiento del domo y la emisión de gases y ceniza.

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GRABADOS EN PIEDRA - OSCAR ZIEHLMANN

Los yacimientos arqueológicos en la región de Aysén y toda la patagonia son sorprendentes… y denotan una cultura inteligente muy poco conocida, que desarrollo objetos rituales, instrumentos líticos o utilitarios con inscripciones decorativas como el arpón de hueso con cabeza de Zorro, que son una clara evidencia de una prehistoria mucho mas dinámica y rica de lo que conocemos hoy en día. 

Y es tal vez por ello que, Oscar Ziehlmann abandona tempranamente la orfebrería para adentrarse en lo que él siente como la esencia del alma del sur: la piedra; que transforma en un recurso plástico de gran valor estético, al cual incorpora parte de su identidad y sensibilidad de artista, para transformar la materia rocosa de su entorno en una multiplicidad de contenidos expresivos.  

Es a partir de la textura de la roca, del color interior que se esconde tras la pátina superficial impresa por el tiempo, el viento o la lluvia, que su trabajo reproduce la fauna patagónica, los objetos líticos usados por las culturas aborígenes o simplemente, desarrolla escenarios costumbristas o surrealistas…en los cuales la piedra, abandona su pétrea investidura de milenario anonimato, para transformarse en un objeto culto, que refleja la rica simbología del habitante ancestral de estas inmensidades. 

Ver sitio Piedraspatagónicas
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NUEVO CICLO ERUPTIVO VOLCÁN CHAITÉN

El irregular comportamiento del volcán Chaitén, obliga a los vulcanólogos a manejar dos posibles escenarios: el término o el inicio de un nuevo ciclo eruptivo. De acuerdo al último informe oficial de SERNAGEOMIN, el volcán se mantenía en relativa calma en las dos últimas semanas. Sin embargo, la aparición esporádica de sismos de tipo híbrido (HB), de Largo Período (LP), sismos tipo VT concentrados en el sector sur y el aumento en la amplitud del tremor de fondo, fenómenos asociados, principalmente, a ascenso de fluidos magmáticos, hacia suponer, lo que en definitiva se produjo en la tarde de ayer. Tras producirse un sismo de 2,2 grados, incrementó su actividad eruptiva, depositando sobre la ciudad de Chaitén gran cantidad de cenizas. Una columna próxima a los 6 km. de altura, acompañado de explosiones esporádicas y un intenso ruido de fondo, estarían marcando el inicio de este nuevo ciclo.
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MUERE UNO DE LOS ÚLTIMOS KAWESKAR PUROS

Uno de los últimos representantes puros de la etnia Kaweskar, pueblo nómada y canoero que navegaba libremente por los canales de Patagonia chilena -entre el Golfo de Penas y el Estrecho de Magallanes- ha fallecido a causa de un shock septicémico, informó hoy la prensa de la austral ciudad de Punta Arenas. 

Alberto Achacaz Walakial, a sus 79 años, se encontraba hospitalizado desde mediados de junio en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Naval (UCI) de esa ciudad, a 3.090 kilómetros al sur de Santiago y falleció ayer en horas de la tarde, luego de permanecer en los últimos días conectado a un ventilador mecánico. 

Achacaz Walakial había llegado al recinto hospitalario con deshidratación y signos físicos de evidente abandono. Una situación que se vio acentuada desde el fallecimiento de su esposa -Margarita Edén Molinare- en 1999, la fractura de su pierna y el incendio que afectó a su vivienda, hace seis años. A pesar de estas desgracias y su avanzada edad, el abuelo Achacaz continúo con su vida normal, construyendo canoas de pieles de lobo marino y tejiendo canastos de junco en la soledad de su hogar, y ofreciendo su artesanía, hasta hace pocos días, en la Plaza de Armas de Punta Arenas, para subsistir con algún grado de dignidad. 

La etnia Kaweskar, a finales del siglo XIX estaba compuesta por unas 800 miembros. Tras años de exterminio sistemático -cuando los grandes latifundistas de la zona pagaban un precio por cada indígena muerto- su población casi fue diezmada. Durante el siglo XX, luego de soportar las enfermedades venéreas, tuberculosis y alcoholismo que trajo el “hombre civilizado”, solo quedarían 61 representantes. Hoy su población asciende a unos 300 miembros, entre puros y descendientes de segunda a cuarta generación, que habitan principalmente en el sector de Puerto Natales y Punta Arenas, y sólo una veintena reside en la aislada localidad de Puerto Edén, a unos 700 kilómetros al norte de la capital regional. 

La muerte de Achacaz Walakial reveló las vulnerables condiciones de vida de los últimos representantes puros de la etnia Kaweskar, cuyas viviendas se levantan en lugares inhóspitos, húmedos y distantes del resto de la población nacional. Un medio ambiente de extrema rudeza donde han sabido sobrevivir por cientos -quizás miles- de años. La lenta desaparición de los últimos miembros de este pueblo canoero preocupa a los pocos que van quedando, ya que cada vez son menos quienes podrán transmitir su herencia histórica y su lengua. 

¡Navega en paz, abuelo Achacaz!
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OTRAS NARRATIVAS EN PATAGONIA

Sus autores, son tres jóvenes profesionales egresados de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile -Gonzalo Saavedra y Mauricio Osorio, antropólogos, y Héctor Velásquez, historiador y arqueólogo- que comparten un pasado común e historias de vida personal que los vinculan fuertemente a la región. 

Gonzalo Saavedra, hoy secretario académico de la Escuela de Antropología de la Universidad Católica de Temuco señala “que el libro surge como idea en 2005 cuando con Mauricio Osorio -estando en Coyhaique- nos planteamos la posibilidad de publicar algunos textos producto de nuestras experiencias etnográficas y nuestro trabajo como antropólogos en la región. 

Mauricio vive en Coyhaique (Aysén) desde hace más de 10 años y durante ese período ha investigado y registrado experiencias en gran parte de la zona sur interior de la región (comunas de Ibáñez, Chile Chico, Tortel, Cochrane)”. Héctor Velásquez, historiador y arqueólogo ha trabajado desde fines de los noventa en investigaciones arqueológicas junto a Francisco Mena, uno de los más reconocidos arqueólogos de Patagonia. 

En sus investigaciones, observaron la falta de rigor metodológico en los estudios antropológicos de la región, abordados principalmente desde el mito y luego de varias conversaciones, se deciden a recoger sus trabajos en estos tres ensayos. 

Al titular su compilación: “Otras Narrativas”, los autores sugieren que no hay una frontera claramente definida entre lo que es “realidad” o ficción. Desde el momento en que se refieren a fenómenos sociales e históricos, parecería más adecuado referirse a estos escritos como “estudios” o a lo más “ensayos”, sin embargo, estos tres enamorados de Patagonia, optan por llamarlas “narrativas”. Así enfatizan lo personal –y hasta arbitrario, si se quiere- de la elección del tema, de su encuadre y desarrollo, de las opiniones e ideas que cada uno expone con claridad. 

Sobre el libro, el arqueólogo Francisco Mena, Director del Museo Chileno de Arte Precolombino, señala: “Si hay algo que unifica al libro es precisamente su falta de unidad”. No obstante ello, el lector podrá apreciar que el hilo conductor del texto, es la necesidad de disponer de una perspectiva histórica, no como un mero relato, sino como parte esencial de la comprensión de un territorio que posee una riqueza y profundidad cultural, comparable a la natural. Una zona de la que escasamente se han publicado investigaciones antropológicas que inviten a su compresión global, no sólo como territorio natural, sino también, como la construcción de un paisaje con significado. 

Originalmente el libro fue pensado como un documento de difusión no necesariamente académico. Conforme se fue materializando el proyecto, se impusieron algunos matices propios de la discusión especializada. No obstante ello, es un libro de fácil lectura, ameno, bien documentado, oportuno e imprescindible de leer, que recoge, desde la antropología, una diversidad que merece nuestra atención, debido a la riqueza de la realidad de Aysén, que es mucho más compleja de lo que usualmente se estima. 

Tres propuestas que nos transportan a distintos escenarios de la historia humana de este territorio, en busca de fundamentos para interpretar su devenir actual y futuro. 

Ediciones Ñire Negro, 94 páginas. Contacto: maurotejedor@yahoo.com

 
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AUMENTA ACTIVIDAD VOLCÁN CHAITÉN


A las 02:00 horas de este jueves 24 de julio se inicio una nueva fase eruptiva del volcán Chaitén, similar a los episodios que precedieron a la violenta erupción del 2 de Mayo. Luego de 83 de días de actividad permanente -pasando por fases de mayor y menor intensidad- en la madrugada de hoy especialistas de SERNAGEOMIN –a cargo del monitoreo del fenómeno- pudieron constatar un nuevo incremento en la actividad sísmica y un aumento de la columna de cenizas que emana desde el cráter.  

En los últimos días la columna eruptiva había estado activa, con explosiones vigorosas y una columna densa, pero baja, que no supera los 3 km. de altura. La actividad sísmica se había mantenido relativamente estable, en relación a días anteriores, con un promedio de 350 a 400 sismos de tipo VT por día. Su magnitud, en tanto, deja en evidencia un leve pero sostenido incremento de la actividad sísmica, destacándose la aparición de un enjambre sísmico inusual a partir del 20 de julio, cuando los sismógrafos registraron más de 70 sismos sobre los 2,6 grados. 

Los sismos de mayor magnitud ocurridos entre los días 22 y 23 de julio, definieron un nuevo foco de sismicidad al este-noreste (ENE) del volcán, actividad que comenzó a ser registrada por las estaciones localizadas a distancias entre 176 y 296 km del volcán Chaitén, lo cual no había ocurrido desde el inicio del proceso eruptivo. 

Cálculos preliminares indican que la baja actividad eruptiva superficial que presenta el volcán -que no guarda relación con el aumento de la sismicidad- pudiese ser el resultado de un conducto de emisión parcialmente obstruido y por ello, potencialmente más peligroso. La mayor actividad sísmica y magmática presente en los últimos días, pude estar reflejando la represurización del sistema, pudiendo derivar en los próximos días hacia una reactivación importante de la erupción, en atención a que los sismos recientes de mayor magnitud tendrían hipocentros más profundos (aproximadamente 10-15 km) y se localizarían al este-noreste (ENE) del volcán, en un sector distinto respecto a los sismos de este tipo de los días previos e informados en reportes anteriores, ubicados al sur y sureste del Chaitén. 

Esta sismicidad, especialmente aquella registrada por estaciones lejanas (Calbuco y Lago Ranco) dan cuenta de a una nueva inyección de magma que busca una salida hacia el exterior. Lo anterior estaría relacionado con el aumento de la presión interna del sistema, probablemente asociada al ascenso de un nuevo flujo magmático, que mantiene las explosiones en superficie, la columna eruptiva activa y el crecimiento sostenido del domo. Este continuo aporte de magma al sistema interno podría prolongar la erupción por un tiempo importante, incluso meses e inducir a eventuales repuntes de la actividad eruptiva superficial o a una repentina y catastrófica explosión final con las consecuencias que ello supone. Una actividad que si bien no se ve reflejada exteriormente, mantiene en estado máxima alerta a los vulcanólogos, para los cuales el aumento de frecuencia y la intensidad de los sismos son un índice que bajo la superficie hay una “burbuja de magma” que esta presionando fuertemente y cuyos resultados pudiesen ser impredecibles… 

Al momento de iniciarse esta nueva fase eruptiva, en la ciudad de Chaitén se encontraban entre 30 y 40 personas, más otras 260 que viajaron por el día en busca de sus enceres abandonados tras la evacuación de los primeros días de mayo. Todos tuvieron que ser nuevamente evacuados. Sin embargo, existen aún 6 habitantes que permanecen en la ciudad, de acuerdo a fuentes de Carabineros (policía) que se rehúsan a abandonar sus casas, amparados en la revocación por parte de la Corte Suprema de un decreto supremo del Gobierno de Chile, que decreto una zona exclusión preventiva en torno a la ciudad de Chaitén en un radio de 50 Km. durante los primeros días, que luego fue reducida a 14 Km. 

En horas de la tarde se espera la llegada al aeropuerto Tepual (Puerto Montt) la delegada presidencial, Paula Narváez, quien estuvo realizando un sobrevuelo acompañada por personal del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomín), tras el cual, y con nuevos antecedentes, espera persuadir a los “intransigentes” habitantes que insisten en permanecer en la siniestrada ciudad -que no dispone de agua potable, luz eléctrica ni alcantarillado- a que evacuen por su propia seguridad, sin tener que aplicarles medidas de coerción, como pudiese ser un recurso de protección, para que por la vía judicial, se ordene su salida del área de riesgo. 

Por otra parte, en los días precedentes, las condiciones meteorológicas locales dispersaron la pluma -que varía según la dirección del viento- principalmente hacia el norte y noroeste, afectando localidades a lo largo de la costa chilena y obligando a suspender los vuelos hacia algunas localidades como Puerto Montt. Los vuelos hacia Bariloche, uno de los principales destinos turísticos de la región patagónica argentina, también se han visto afectados, parcial o totalmente, calculándose que las pérdidas por la menor llegada de pasajeros durante la temporada invernal pudiesen ser, al término de esta, de varios millones de dólares. 

En tanto, el aeropuerto internacional de San Carlos de Bariloche que había comenzado a recuperar su normalidad, nuevamente se vio afectado por la ceniza. El sábado 17, vuelos procedentes de Brasil tuvieron que ser enviados al aeropuerto de Neuquén, distante a 430 kilómetros, situación que se ha visto agravada por la poca claridad de la información que entrega el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) argentino. Por la mañana advertía sobre la presencia de cenizas volcánicas en los alrededores de Bariloche, pocas horas después, en un nuevo comunicado, indicaba que se refería a una "nube de humo" en lugar de las cenizas, información que molestó tanto a los operadores turísticos, las aerolíneas como a personal de trafico aéreo que operan los 40 vuelos diarios que recibe este terminal aéreo. Una situación que con el correr de los días se hace inmanejable e insostenible… y donde le Chaitén se resiste a volver a su anonimato milenario.
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EL INDOMABLE VOLCÁN CHAITÉN. Capitulo I

Tras el inicio de la erupción -2 de mayo 2008- del desconocido, hasta entonces volcán Chaitén y mientras buscaba con afán una imagen en Google Earth para documentar la primera entrada de una extensa serie publicada en este blog, mi sorpresa fue mayúscula. Oh Google tenía un grave error de edición y la imagen, que con incredulidad apreciaba del volcán no correspondía a la realidad o efectivamente tenía ante mis ojos una caldera elíptica (2,5 x 4 Kilómetros) que si bien no tenia proporciones descomunales, su forma clásica dejaba entrever un pasado violento. 

Supervolcán, fue la primera palabra que se me vino a la cabeza. Luego descubriría que el término ya había sido acuñado el año 2.000 por los productores de un programa de divulgación científica de la cadena televisiva BBC de Londres. El termino, si bien no es una acepción aceptada por la comunidad científica, gráfica bien el concepto de magnitud de una erupción. No obstante ello, un supervolcán no es necesariamente un volcán grande –el Chaitén solo tiene 962 ms. de altura- sino que hace referencia a erupciones masivas que expulsan al menos 1.000 km³ de magma y material piroclástico, y cuyo índice de explosividad volcánica (VEI, en inglés) en la escala de 1 a 8, lo sitúa en las cotas más altas. 

Por sus dimensiones, sin ser un experto en la materia, me pareció que no era una simple chimenea volcánica de las muchas que hay dispersas en nuestro territorio. Por ello, lo primero fue recabar información para entender a que nos enfrentábamos. Poco y nada encontré. Aun así, con el correr de los días descubrí que las erupciones con un índice VEI- 7 u 8 son tan poderosas que crean calderas circulares del tamaño de montañas, ya que el derrumbe del material en el sitio de la erupción, rellena el espacio vacío que deja la evacuación violenta de la cámara magmática que hay debajo. 

El Instituto Geográfico Militar (IGM) me aportaría otros datos interesante sobre el Chaitén, al señalar que: “corresponde a una caldera post-glacial o cráter de explosión abierta hacia el sur, dentro del que se encuentra un domo de rocas más claras, posiblemente riolitas (alto contenido de sílice), con paredes claramente abruptas que dan forma a la caldera, especialmente visibles en el sector norte. Esta misma, presenta una escotadura en la parte sur, desde donde nace un estero muy encajonado, tributario del río Chaitén. 

Si bien no hay registro histórico de actividad de este volcán, el Global Volcanism Program del Instituto Smithsoniano, informaba que su última erupción había sido el 7420 AdC., con un margen de error de 75 años. En Chile, la Revista Geológica (diciembre de 2004, vol. 31-Nº2) publica una investigación de José Naranjo y Charles Stern –geólogos de Sernageomin y Department of Geological Sciences, University of Colorado- en el cual estudian depósitos piroclásticos (cenizas) ubicados a 35 km al norte de la ciudad de Chaitén, a lo largo de la Carretera Austral, que varían entre 1,5 y 3,5 metros de altura, a los cuales les asignan una antigüedad aproxima a 9.370 años. Heusser et al. (1992) también estudia y fecha otra densa capa cenizas expuesta en un corte a lo largo de la parte este de la Carretera Austral, 4 km al norte de la ciudad de Chaitén y al oeste del volcán, datándola en 10.880 años. Más recientemente, Francisco Moreno (2003) estudia las cenizas de otro afloramiento más cerca de Caleta de Santa Bárbara, donde el río Blanco entra en el golfo de Corcovado, y lo data en 9.580 años. Es decir, el Chaitén habría entrado en erupción entre 9 y 10 mil años atrás con un índice de explosividad (VEI) 3 a 5 (mediano o mayor) de un máximo de 8. 

Por otra parte, el vulcanólogo de la Universidad de Chile Oscar González-Ferrán en su libro "Atlas de los volcanes de Chile" de 1994, consigna que en realidad el cerro era un volcán” ¡Insólito dirán algunos! No tanto, si pensamos que hasta la erupción de 1991, por ejemplo, el Hudson era conocido por la población local como cerro de Los Ventisqueros, aun cuando ha tenido, según los geólogos, tres erupciones explosivas muy grandes y nueve eventos explosivos menores documentados durante el Holoceno (11.500 a 9.600 años AdC). Una característica que lo convierte en el volcán mas activo y peligroso de la parte más austral (42°30'-45°S) de la Zona Volcánica Andina del Sur, pero hasta esa fecha la población local no lo había visto nunca activo, ni tampoco hay registro histórico… De ahí su denominación de cerro de Los Ventisqueros. Un caso similar ha ocurrido con el cerro Chaitén. 

Luego descubriría unas imágenes tomadas mediante un sistema de fotografía aérea llamado Trimetrogón –combina una fotografía vertical y dos oblicuas simultáneamente- y publicadas en la página web del Instituto Geográfico Militar (IGM), que datan del año 1944, en donde se muestra en toda su dimensión la caldera. Una vez más aquí sucede lo mismo. Sólo ojos estrenados pueden discernir entre una caldera casi típica y un simple accidente geográfico más… El mismo IGM, nos muestra, probablemente lo que fueron las últimas fotos del volcán –vista aérea abril de 2008- sólo un par de semanas antes del inicio del ciclo eruptivo que transformaría definitivamente el paisaje y donde se puede apreciar claramente un domo riolítico al interior de la caldera. 

Pero ¿qué es una caldera? En términos geológicos, es una gran depresión volcánica en forma más o menos circular, con un fondo más o menos extenso y paredes verticales muy parecidos a los cráteres, pero de grandes dimensiones. La génesis de las calderas volcánicas es compleja y pueden formarse de tres modos. La primera posibilidad es fruto de una gran explosión cataclísmica, capaz de “volar” gran parte del cono volcánico. Las islas volcánicas de Santorini, en Grecia, y de Krakatoa, en Indonesia, entran en esta categoría La segunda posibilidad consiste en el colapso del edificio volcánico hacia el interior debido al vaciamiento violento del material de la cámara magmática -vaciada tras erupciones sucesivas- que no puede soportar el peso de edificio volcánico situado encima y se derrumba; en este caso se habla de caldera de hundimiento. Y la tercera posibilidad es la que proviene de la erosión del edificio volcánico. 

El mecanismo fundamental de formación de una caldera es simple. La súbita emisión de grandes volúmenes de magma a través de fisuras o pequeñas chimeneas desde una cámara magmática situada a pocos kilómetros bajo la superficie terrestre, elimina bruscamente el soporte del techo de la cámara y esta se hunde y aparece una caldera en superficie. El proceso tiene lugar en una amplia gama de magnitudes y genera calderas cuyo diámetro va de unos pocos kilómetros, como el Chaitén, hasta 50 o más. 

Aparte de su tamaño, el rasgo distintivo de una caldera, es el lento levantamiento de su techo, probablemente a consecuencia de la intrusión de nuevo magma en la cámara magmática que creó la caldera por primera vez. La magnitud de la resurgencia (levantamiento) vertical puede rebasar el kilómetro. A diferencia de un volcán corriente, una caldera que renace es, pues, una ancha depresión con un macizo central (domo) activo, que crece tan lentamente –miles de años- que no se percibe con claridad. Menos aún a escala humana. 

El fenómeno de resurgencia de una caldera fue descrito y estudiado por vez primera en 1949, por el geólogo holandés R. W. van Bemmelen en la caldera de Toba. Una erupción ocurrida hace 67.500 a 75.500 años atrás, en Sumatra septentrional, que expulso según Bill Rose y Craig Chesner de la Universidad Tecnológica de Michigan, una cantidad de material eruptivo de aproximadamente 2.800 kilómetros cúbicos. De este, alrededor de 2.000 km³ correspondían a ignimbrita (rocas extrusivas-piroclásticas) que escurrieron sobre el terreno y 800 km³ de ellos cayeron como ceniza. Van Bemmelen, también calculó que el fondo de la caldera se había hundido hasta dos kilómetros, permitiendo que se formara un lago, y que luego, en fases posteriores se había elevado centenares de metros y creado la isla Samosir, situada en el centro del lago. La de Toba sigue siendo hoy la mayor caldera conocida: su dimensión es próxima a los 100 kilómetros y probablemente sea la más poderosa (VEI- 7 u 8) erupción ocurrida en los últimos dos millones de años. Investigaciones posteriores han encontrado ceniza de riolita, similar a la ignimbrita que esta presente en el lago Toba, en Malasia y la India, a una distancia de 3.000 km. Algunos oceanógrafos descubrieron ceniza del lago Toba en el fondo del Océano Índico oriental y en el Golfo de Bengala, hallazgos que dan cuenta de la magnitud de estos fenómenos. 

Otra característica de las calderas, es la naturaleza de los procesos volcánicos. En cualquier erupción volcánica, el magma que llega a la superficie puede salir de tres maneras: en forma de lava, en chorro o a modo de colada piroclástica. La lava no es más que magma que sale a la superficie, se derrama en forma líquida y se solidifica en roca ígnea finamente cristalina, o incluso vítrea. Según la composición del magma, la roca será basalto, material gris oscuro relativamente pobre en sílice (Si02), andesita o dacita y riolita, material gris claro rico en sílice como el del Chaitén. 

La erupción de magma en chorro está compuesta mayoritariamente por piedra pómez o pumita (sustancia vítrea espumosa), junto con partículas más finas de ceniza y polvo. El término polvo suele aplicarse a partículas de menos de cuatro micrómetros de diámetro, en tanto, las partículas de entre 4 y 63 micrómetros reciben el nombre de ceniza fina. Este material se origina cuando fragmentos de magma solidificado son arrojados a la atmósfera por gases convectivos muy calientes y alta presión.

Leer capitulo II

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EL INDOMABLE VOLCÁN CHAITÉN. Capitulo II

En principio, parece que el lugar común donde con mayor probabilidad puede registrarse una erupción que forme una caldera, es en una zona de subducción, que es el límite en la superficie terrestre, donde una placa de corteza oceánica -en el caso de Chile, la de Nazca- resbala bajo una placa continental y se sumerge hacia el manto subyacente. Al fin y al cabo, las zonas de subducción son lugares de actividad volcánica y sísmica intensa. La caldera de Toba, en Sumatra, y el territorio chileno, en particular el “Tripe Punto” donde convergen la placa de nazca, sudamericana y antártica (400 kilómetros al suroeste de Chaitén, en las proximidades de la península de Taitao y el volcán Hudson) ofrecen condiciones favorables para este tipo de manifestaciones. 

En la evolución de una caldera típica se distinguen varios procesos: abovedamiento anterior a la formación de la caldera, hundimiento de la caldera, expulsión de material hacia el aire, coladas piroclásticas y, finalmente, extrusiones de lava en fases tardías. El abovedamiento previo a la caldera es la elevación de la superficie terrestre que antecede a una erupción masiva. Se produce cuando un gran volumen de magma penetra en un nivel de la corteza continental y crea una cámara magmática cuyo techo puede quedar a sólo cuatro o cinco kilómetros de la superficie. El magma del techo de la cámara, que se encuentra a una temperatura de 700 a 1000 grados Celsius, es rico en gases disueltos, principalmente en vapor de agua. El magma asciende hacia la superficie a lo largo de una fractura (chimenea) que se acabada de formar. La presión a que está sujeto va disminuyendo conforme asciende, hasta que, a una profundidad de un kilómetro, aproximadamente, los gases se desprenden de la solución de modo muy parecido a como sucede cuando se destapa una botella de champaña. Con todo, el magma dacítico o riolítico es mucho más viscoso que el champaña (incluso el magma basáltico), y por tanto los gases no se limitan a burbujear, sino que arrastran consigo el magma y lo dispersan. El proceso real es complejo, pero el resultado es sencillo: el magma que sube desde la cámara hacia la superficie se expande en pumita (piedra pómez) y se fragmenta explosivamente en partículas sólidas incandescentes cuyas dimensiones oscilan entre milésimas de milímetro y centímetros. 

Conviene señalar que la pumita de la columna no resulta simplemente impulsada hacia arriba, como si se tratara de un perdigón de escopeta. Es cierto que, directamente sobre la chimenea, la energía de la columna es principalmente cinética (de movimiento), donde las velocidades de ascenso pueden ser de centenares de metros por segundo. Sin embargo, conforme asciende, la pumita modera rápidamente la marcha; se frena, no sólo por gravedad, sino también por arrastre aerodinámico. Un segundo proceso empieza entonces a aportar energía. El conjunto de pumita, ceniza y gases incandescentes en desaceleración, atrapa y calienta aire del entorno de la columna. Como consecuencia de ello, el conjunto adquiere flotabilidad y empieza a ascender por convección, permitiendo incluso, volver a aumentar su velocidad de ascenso. Las columnas eruptivas que ascienden por convección son bien conocidas; constituyen la esencia de lo que se llama una erupción pliniana, nombre que hace referencia a Plinio el Joven, cuya descripción del Vesubio en el año 79 de nuestra era constituye el primer ejemplo documentado. La convección puede llevar una columna pliniana a alturas de hasta 50 kilómetros. El Chaitén alcanzo, según la información de SERNAGEOMIN (6/5/08) los 30 Kilómetros de altura. 

Las columnas plinianas compactas pueden señalar el inicio del hundimiento catastrófico de una caldera. Sin embargo, conforme prosigue la erupción, lo típico de las columnas plinianas es que dejen paso a las temidas coladas piroclásticas, que dan lugar a la fracción mayor, con mucho, del volumen emitido. Las razones son varias. El tamaño de la chimenea puede incrementarse abruptamente –fusionarse varios cráteres, surgir uno de mayor diámetro o varios como ocurre con el Chaitén- por el disparo de la erupción inicial o por el hundimiento del fondo de la caldera. El contenido en gas del magma puede disminuir a medida que va saliendo desde niveles inferiores de la cámara. En tales circunstancias, a la columna pliniana le resulta cada vez más difícil sostenerse a si misma. La columna está más densa que el aire que la circunda y pronto cae. Es decir, la masa de pumita y gases incandescentes es sólo mantenida por la energía inicial del movimiento ascendente. Aún así, todavía es capaz de alcanzar una altura de 10 kilómetros, pero desprovista de flujo convectivo que la sostenga, vuelve a caer en torno a la chimenea, desplazándose a gran velocidad por la superficie como una nube incandescente que incinera todo cuanto encuentre a su paso. Por esta razón, es particularmente preocupante que se desplome de la columna del Chaitén o que se obstruyan los centros de emisión y comience la represurización del sistema y explote. En ambos casos, es altamente preocupante la proximidad de la ciudad de Chaitén (10 Km). 

Sin embargo, uno de los aspectos más sorprendentes y notables asociados a la erupción catastrófica de una caldera, son su corto periodo de duración. Michael T. Ledbetter y Sparks deducen por los datos que han recabado, que los 300 kilómetros cúbicos de ceniza arrojados desde la caldera de Atitlán (de 28 Km. de diámetro) en Guatemala, hace 84.000 años, cayeron en un período no mayor a los 27 días. Les parece improbable que la erupción fuera continua. Por el contrario, sostienen que la columna pliniana se desmoronó varias veces, generando varios flujos piroclásticos que se depositaron en capas sucesivas. El mismo razonamiento les induce a pensar que la erupción que formó la caldera de Toba y depositó más de 1.000 kilómetros cúbicos de ceniza, lo hizo sólo en nueve días de actividad. 

Por ello, a estas alturas es razonable preguntarse, extrapolando información: ¿Qué debiera suceder con el Chaitén?... Tiene la estructura anular típica de una caldera altamente explosiva. Su forma no es casual. Tanto al norte como al sur de la ciudad de Chaitén, geólogos han encontrado depósitos de cenizas de hasta tres metros y medio de altura, asociados al Chaitén, que dan cuenta que su índice de explosividad a estado próximo a 5, en la escala de 1 a 8, siendo este ultimo valor, un verdadero cataclismo… ¿Que debiera, entonces, esperarse que suceda con el Chaitén después de 60 días de actividad ininterrumpida?… ¿Algo más catastrófico aún? 

También preguntarse: ¿Está al principio de un ciclo eruptivo, en una etapa de evolución o en su fase terminal? En rigor, tras algunos días de “relativa calma”, el Chaitén sigue activo… Según la última información proporcionada por SERNAGEOMIN (27/6/2008) –entidad a cargo del monitoreo del fenómeno- “el domo nuevo ha continuado creciendo en forma progresiva e incluso alarmante, sobrepasando al antiguo que se ubica hacia el sur de la caldera. En el contacto entre ambos, han aparecido dos cráteres con emisiones de gases y cenizas, observándose abundante caída de bloques y cenizas hacia la ladera sur. El centro emisor principal continúa por un cráter en el sector sur del anillo de contacto entre los dos domos. Inmediatamente al oeste de él, se esta formando un nuevo cráter, el cual adquiere cada vez mayores dimensiones e intensidad en sus emanaciones de gases y cenizas. Una columna, que se mantiene en promedio próxima a los 4 a 5 Km. de altura, es acompañada de un continuo ruido en forma de "bramido" e importantes explosiones, con emisión asociada. La actividad sísmica se mantiene estable con un promedio de 50 sismos por día, aún cuando a partir del día 23, se ha podido constatar, que las magnitudes de algunos de ellos han aumentado. Si bien la mayoría de los sismos se han localizado bajo la caldera volcánica, los epicentros de mayor magnitud se concentran de 2 a 3 km al este de la caldera volcánica, sobre una de las trazas de la falla Liquiñe-Ofqui. Lo anterior es atribuido a un leve, pero sostenido, crecimiento del domo, en el cual se verifica un ligero ajuste del sistema interno”. 

Andy Lockhart, científico del USGS (Servicio Geológico de Estados Unidos) a señalado: “El volcán Chaitén continúa desarrollando un domo de lava a una velocidad espectacular, emitiendo ceniza fina y produciendo lahares —avalanchas de barro y escombros— que continúan atravesando el pueblo de Chaitén”. Sin embargo, señalan los especialistas, mientras se mantenga la ocurrencia esporádica de sismos de tipo VT (fractura de rocas), no aumente la cantidad de sismos de tipo LP (movimiento de fluidos) y no aparezcan HB (ruptura de rocas y movimiento de fluidos) y/o tremor, se puede concluir que no habría una presurización en el sistema volcánico” y con ello el colapso del domo antiguo”. Aún así, SERNAGEOMIN mantiene la alerta roja. 

Bajo este escenario tan incierto como complejo, donde los propios vulcanólogos no tienen claridad de cuando pudiese concluir y si va a derivar hacia fases de mayor intensidad o va entrar en una fase decreciente de actividad, parece del todo razonable plantearse la posibilidad cierta -pero impopular y resistida por la población- de asumir que la ciudad de Chaitén no podrá ser habitada nuevamente en ese mismo emplazamiento. Cualquier esfuerzo que se haga para reconstruirla, puede ser efímero. En minutos el volcán pude destruir todo cuanto se ha reconstruido. 

El daño en la infraestructura de casas, red eléctrica, alcantarillado, agua y otros servicios básicos necesarios para hacer habitable Chaitén, como señalara el Ministro de Obras Publicas, Sergio Bitar, es imposible de recuperar antes de dos años, luego que el volcán decline su actividad. Juicio que fue compartido por la Ministra de la Vivienda y Urbanismo, Patricia Poblete, luego de recorrer la devastada ciudad. Ambas autoridades nacionales son enfáticas al señalar: “la ciudad esta inhabitable”. Sostener lo contrario, no solo en una actitud voluntariosa, sino también, genera falsas expectativas en la población y no pasa de ser una declaración de buenas intensiones o de excesivo optimismo, que quisiéramos compartir, pero es poco realista y tensiona innecesariamente la toma de decisiones. 

Negarse a aceptar esta realidad objetiva y concreta –cruda, desgarradora y por cierto, no deseada por nadie- es no aceptar que el “enemigo” sigue activo… y así pudiese estar un largo tiempo. La falta de comprensión de la dinámica de estos fenómenos, puede ser aún más peligrosa el volcán mismo… Aún cuando el volcán cesara su actividad, la cantidad de cenizas y escoria acumulada, producto de las lluvias, pudiese nuevamente producir avalanchas de barro y escombros volcánicos (lahares), como ocurrió el fin de semana recién pasado cuando un establecimiento educacional y 50 casas sucumbieron bajo 300 mm. de precipitación… En consecuencia, como afirma el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma: “es hora que la gente vaya pensando en tomar decisiones individuales. El Gobierno hace su mejor esfuerzo y hará todas las acciones necesarias para que Chaitén vuelva a la normalidad lo antes posible, pero no depende de nosotros”. Mientras el “enemigo este activo” la tranquilidad, la sensatez, la paciencia y una actitud positiva para enfrentar esta catástrofe, pueden hacer la diferencia para transformar este episodio negro en una oportunidad de vida... Vida que en definitiva, es lo único irrecuperable.
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EL VOLCÁN CHAITÉN NO DESCANSA


A solo horas de escribir la entrada anterior, el Chaitén nos vuelve a sorprender con su inagotable vitalidad. Una abundante lluvia de cenizas impide una adecuada visibilidad, obligando al personal de Carabineros y las Fuerzas Armadas que controlan la ciudad evacuada, a retomar el uso de mascarillas. 

Desde la tarde de ayer la ciudad de Chaitén está recibiendo una persistente lluvia de cenizas. Por esta razón, el viaje programado para el día de hoy para rescatar los vehículos abandonados en la ciudad, fue suspendido a lo menos por 48 horas, mientras mejoran las condiciones meteorológicas y se tenga algún grado de certeza de que la actual actividad del volcán no reviste mayor peligro para la operación. 

El Intendente de la región Sergio Galilea, junto al Capitán de Carabineros Alejandro Villablanca del Retén de Puerto Cárdenas a cargo de la seguridad en el sector, informaron que el volcán presenta un ruido subterráneo persistente e intenso; abundante emisión de cenizas y una “pluma” que se moviliza con dirección noroeste. Las malas condiciones meteorológicas (nubosidad) impiden apreciar en forma directa lo qué sucede con el volcán y en particular conocer la altura de la columna, que es un índice de referencia de su actividad. En tanto, los trabajos que se encuentra realizando personal de la Dirección de Vialidad y el Cuerpo Militar del Trabajo (CMT), fueron suspendidos debido a la abundante cantidad de cenizas que obstruye los filtros de la maquinaria. 

El viento ha provocado que las cenizas del volcán se desplacen hacia el noroeste a distintos sectores de la región de Chiloé. Especialmente se ve afectada la isla de Quinchao, donde la acumulación de ceniza alcanzó, en algunas áreas, a los 15 centímetros. Además, en horas de la mañana, un nuevo giro en la dirección del viento, estaría transportando material particulado hacia la ciudad de Puerto Montt, aun cuando de acuerdo a los informes meteorológicos, en los próximos días el viento girará hacia el sur. 

Por su parte, la Delegada Presidencial, Paula Narváez, señaló que la programación de los operativos de reconocimiento de viviendas y recuperación de objetos sensibles, se mantiene como parte de la agenda de la próxima semana, siempre y cuando las condiciones climáticas lo permitan y el veleidoso Chaitén nos de alguna tregua…para no poner en peligro la seguridad de las personas.



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EL VOLCÁN CHAITÉN NO DA TREGUA

A 49 días del comienzo de la actividad eruptiva del volcán, que aun no declina, Chaitén es una postal del desastre. El panorama de la ciudad, da cuenta de lo acertado de la decisión de evacuar a más de cinco mil personas, en uno de los mayores operativos de emergencia de nuestro país. 

El volcán continúa emitiendo una columna eruptiva, próxima a los 5 Km. de altura, con abundante emisión de vapor de agua. Si bien se aprecia una actividad sísmica menor a las fases precedentes –que ha pasado por ciclos de mayor intensidad- la aparición de un segundo cráter en la zona sur de la bóveda de lava o caldera (3 Km. de diámetro) mantiene a los vulcanólogos en estado de alerta, principalmente por la abundante acumulación de material piroclástico y rocas volcánicas en la base de macizo, asegurando los especialistas, que nuevamente la lluvia podría arrastrar este material hasta la ciudad, aumentando el daño actual. 

Condiciones meteorológicas favorables en los últimos 3 días, habían permitido el ingreso a la ciudad de Chaitén de personal de la Dirección Vialidad y el Cuerpo Militar del Trabajo (CMT) para realizar trabajos de refuerzo y reordenamiento del cauce del río Blanco, con el propósito de prevenir mayores daños. 

El Gobierno y el estado mayor de emergencia, han estimado que los riegos están, razonablemente, “bajo control”… por lo tanto, este jueves 19 intentarán realizar un operativo para rescatar -a lo menos en primera instancia- 60 vehículos que quedaron abandonados en la ciudad y que no se encuentren enterrados en el lodo. La operación rescate sería realizada por funcionarios municipales que se trasladarían en una barcaza Alejandrína desde la ciudad de Castro, en Chiloé, hasta la siniestrada ciudad de Chaitén. 

El martes 24 de junio, si las condiciones climáticas son favorables y el volcán lo permite, un primer grupo de pobladores podría ingresar a la ciudad para recuperar sus enceres, traslado que sería realizado en buques de la armada y estaría bajo la supervisión de personal del Ejército y de Carabineros (policía).  

Desde el otro lado de la frontera, el Gobierno argentino aprobó la iniciativa de los empresarios de turismo de Bariloche de utilizar aeropuertos alternativos ante los inconvenientes surgidos producto de la actividad del volcán. El aeropuerto de Bariloche no ha recibido vuelos durante 20 días y luego ha operado en forma intermitente, dependiendo de la actividad del volcán, las condiciones climáticas y la propia decisión de las aerolíneas, de no comprometer innecesariamente sus aeronaves. Neuquén en Argentina y Puerto Montt en Chile, serían las opciones, y los operadores de turismo receptivo se harían cargo del traslado por tierra de los turistas hasta la ciudad de Bariloche, como lo confirmó el presidente de la Cámara de Turismo, Alberto Del Giúdice, en la apertura oficial de la Fiesta de la Nieve, donde reconoció la situación compleja que vive Bariloche por “factores externos” a ella, como la imprevisible actividad del volcán, que ha reducido drásticamente la afluencia de turistas a los centros de Sky.

Fotografías: CHRISTIAN BROWN P. Fotógrafo Gobierno Regional de Los Lagos.

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CAZADORES EXTINTOS DE AYSÉN CONTINENTAL

El miércoles 18 de junio fue lanzado en la ciudad de Coyhaique, Región de Aysén, el libro "Cazadores extintos de Aysén Continental" del arqueólogo Kémel Sade Martínez. El proyecto fue posible gracias al respaldo del Fondo del Libro de la Corporación CODESA (Corporación Privada para el Desarrollo de Aysén) quien tuvo la visión de patrocinar y avalar el proyecto ante el Consejo Regional para la Cultura y el Arte, que lo financió. Su autor, Kémel Sade, es un joven investigador de Aysén, apasionado con su disciplina y comprometido con el patrimonio cultural regional. El libro de 199 paginas, editado por Ediciones Ñire Negro, nos invita a una sugerente propuesta para comprender a las poblaciones prehispánicas del territorio aysenino, y constituye un hito en la difusión y comprensión del patrimonio arqueológico de Aysén. 

Contacto: maurotejedor@yahoo.com

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EL VOLCÁN CHAITÉN AUMENTA SU ACTIVIDAD

A 43 días de haberse iniciado la actividad del volcán Chaitén y ya cuando todo parecía indicar que podríamos dar vuelta la página y el Chaitén, sólo sería una triste y lamentable recuerdo, funcionarios de Carabineros (policía) que custodian la ciudad, reportaron un aumento significativo de las emisiones de gases y piroclastos. Este aumento de la actividad en el flanco sur del domo volcánico antiguo, en el cual se abrieron dos nuevos cráteres, fue reportado por personal de Carabineros, que señalaron que durante los días 11 y 12 de junio, se escucharon fuertes ruidos procedentes del volcán. 

Los dos nuevos cráteres estarían emitiendo gases y cenizas a una altura que no se ha podido determinar, por la abundante nubosidad que presenta la región, sin embargo los nuevos cráteres estarían emitiendo una solida columna de vapor que se desplaza junto con las cenizas, en dirección al sur.En concordancia con lo anterior, el 12 de junio por la tarde, en la ciudad de Chaitén, se pudo apreciar una brusco aumento del caudal del río de mismo nombre, fenómeno que fue acompañado de un estruendo, sin que este fenómeno pudiese ser relacionado con un aumento de las lluvias en la zona, razón que obligo, tanto a personal de Carabineros como funcionarios de Obras Publicas, que evaluaban los daños, a abandonar la ciudad.Este nuevo incremento de la actividad volcánica -porque no ha dejado de estar activo el volcán- abre la posibilidad de que se generen explosiones laterales capaces de generar flujos piroclásticos que serían canalizados hacia el sur por el valle del río Chaitén. También, en el escenario anterior, no se descarta posibles acumulaciones de material en sectores aledaños al volcán, cuyo posterior colapso pueda generar mayores crecidas (lahares) a lo largo del mismo río. 

El Servicio Nacional de geología y Minería informo, que la actividad sísmica se incrementó (unos 15) a partir de la madrugada del 12 de junio, tanto en el número de sismos como en la energía sísmica liberada por aquellos. La mayoría de los sismos menores a 2 grados de magnitud se ubicaron bajo el volcán, mientras que dos sismos importantes se localizaron a 5 km al noreste, con epicentros ubicados sobre una de las ramas del Sistema de Falla Liquiñe-Ofqui. 

La nueva fase eruptiva que inició el volcán Chaitén durante este día, ha modificado la idea preliminar que tenían las autoridades de permitir el ingreso a los pobladores del lugar para rescatar parte de sus pertenencias. En este sentido, el alcalde Frittis les recordó a los habitantes de la localidad que aún no es seguro volver a sus hogares. "El peligro no ha pasado, por el contrario, hay momentos como el de hoy, que el peligro recrudece y obliga a evacuar a la gente", instándolos a tener paciencia y tranquilidad. 

Por otra parte, los vulcanólogos del SERNAGEOMIN no descartaron la posibilidad de un "represamiento" en sectores cercanos al macizo, con el consiguiente riesgo de mayores crecidas y aluviones. 

La Presidenta Michelle Bachelet dijo hoy desde Estados Unidos que en “el más breve plazo posible” el gobierno tomará una decisión sobre la ciudad de Chaitén. La Mandataria indicó que se está recabando toda la información científica necesaria al más alto nivel mundial para evaluar la situación del volcán Chaitén, y de ahí se explica el encuentro que sostuvo esta mañana en la ciudad de San Francisco con un grupo de vulcanólogos, encabezados por John Pallister, jefe del Programa de Asistencia para Desastres Volcánicos del UE Geological Survey. 

Un poco de historia… y algunas reflexiones. 

En mapas cartográficos y también para los lugareños, el hoy mundialmente conocido volcán, era llamado Cerro Chaitén, aún cuando el vulcanólogo Óscar González-Ferrán en su libro "Atlas de los volcanes de Chile" ya en 1994 afirmaba que en realidad el cerro era un volcán, bautizándolo con el nombre de la ciudad más cercana (a 10 km). 

El Chaitén, es un pequeño volcán ( 932 metros de altura) sin glaciares correspondiente al Pleistoceno tardío, con una bóveda de lava o caldera de 3 km de diámetro originada en el Holoceno donde se encuentra un domo de lava riolítico formado hace miles de años en alguna erupción junto a dos pequeñas lagunas en el sector norte y oeste. 

El primer registro histórico de erupciones del volcán es la que está ocurriendo desde el 2 de mayo de 2008. Se especula que no entraba en erupción desde hace 9 o 10 milenios. Según el Global Volcanism Program del Instituto Smithsoniano, su última erupción habría ocurrido el 7420 AC, con un margen de error de 75 años. 

La actual erupción del volcán Chaitén, ha sido la de mayor magnitud ocurrida en Chile desde la ocasionada por el volcán Quizapú –cráter secundario del Descabezado Grande, que surgió en 1846- ubicado al oriente de Talca (región central de Chile) cuya erupción en abril de 1932, expulso una columna de 30 Km. de altura, cubriendo de cenizas el territorio nacional desde Rancagua a Chillán (350 km. aproximadamente) alcanzando estas el territorio argentino, brasileño, e incluso el continente africano.  

En publicación sobre el volcán del 15/6/08, recordé las palabras ministro Goñi, a cargo de la evacuación, que señalo, al referirse al Chaitén: “es la emergencia más compleja de la historia de Chile” y señalaba en aquel momento, que no deja de tener toda la razón… La energía acumulada al interior del volcán Chaitén y necesaria para mantener activa una columna de cenizas y material particulado por más de 13 días, a una altura en promedio de 8 Km., es de una magnitud que no podría cuantificar, pero que obviamente no puede ser subestimada, pudiendo desencadenar consecuencias impredecibles para la región y el futuro de la población. También, en esa oportunidad, me preguntaba: ¿Sabemos a que nos enfrentamos? Y me contestaba: ¡Parece que no! 

En ese momento señale que: El volcán Chaitén podía llegar a producir un escenario tan complejo como el del volcán Pinatubo, que entró en erupción el 15 de Junio de 1991 en Filipinas -obligando a la evacuación de 1 millón de personas- o el Vesubio en su momento. Hoy me pregunto ¿Será casual el tamaño de la bóveda de lava o caldera de 3 km de diámetro, que contiene en su interior un par de conos activos? o ¿será esa bóveda el cráter original de un gigante dormido? que recién comienza a despertarse y del cual no tenemos ningún registro histórico… y por lo mismo, un desconocimiento absoluto de que nos depara.El único referente que tenemos a mano, para los efectos de comparación, corresponde a la actividad eruptiva relacionada con el volcán Maipo en la frontera chileno argentina, frente a Santiago -capital de Chile- que es el que más ha llamado la atención de los geólogos. Un antiguo evento cataclísmico producido por la erupción de la llamada Caldera Diamante, una caldera volcánica de unos 20 x 15 km que subyace bajo el volcán Maipo y la vecina laguna Diamante (Argentina). 

La Caldera Diamante entró en actividad hace unos 500.000 o 450.000 años, aparentemente sin aviso, eyectando una enorme cantidad de material piroclástico (entre 260 y 350 km³ ). Habría que imaginar un cubo de piroclasto con aristas de casi 7 km de largo para asimilar la cantidad material expulsada por la caldera. 

Se calcula que el material liberado en este sólo evento corresponde al 50% de todo lo eyectado por volcanes entre las latitudes 33º y 35º Sur durante todo el Cuaternario. Semejante flujo alcanzó a desplazarse más de 130 km. y arraso con todo…  

De repetirse la erupción de la Caldera de Diamante toda la ciudad de Santiago de Chile, por ejemplo, quedaría destruida, y la nube de ceniza volcánica cubriría hasta el sur de Brasil. Claro que se trata de erupciones que ocurren cada varios cientos de miles de años, -ayer a escala geológica- pero ello, no ha de llevarnos a pensar que la Caldera Diamante se encuentre inactiva. 

La gran erupción de la Caldera Diamante se encuentra entre los grandes eventos volcánicos conocidos por la ciencia. Se le califica con un 7 en la escala del 1 al 8 del IEV (Índice de Explosividad Volcánica); esto quiere decir que se trata de una erupción "super-colosal", o ultra-plineana. También se califica con un 7 al mayor evento ocurrido en el volcán Tambora, Indonesia, en 1815. El Tambora, arrojó menos material piroclástico que el Maipo, unos 160 de km³, sin embargo, alteró ostensiblemente el clima global, ocasionando el llamado año sin verano de 1816. 

Superando a la gran erupción de la Caldera Diamante apenas se encuentran algunos pocos eventos cataclísmicos; erupciones como la del Lago Taupo (1.170 - 800 km³ de material expulsado), del Lago Toba (2.800 km³), la Caldera Yellowstone, Caldera La Garita y Cerro Galán. Todas las erupciones nombradas se produjeron en tiempos prehistóricos; entre 26.000 y 27.000.000 de años atrás. 

Tras la gran erupción, el volcán Maipo este creció como un estratovolcán 1.900 mts. sobre la caldera y sus cenizas cubrieron gran parte del valle central de Chile. ¿Que podría suceder con el Chaitén?... ¡Alguien lo puede saber!...
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